La era de la desconexión en zonas rurales o de montaña tiene los días contados
Con su tecnología Direct-to-Cell, la empresa de Elon Musk busca transformar cada uno de sus satélites en una antena móvil espacial, permitiendo que cualquier smartphone común se conecte en los lugares más remotos del país sin necesidad de equipos caros.
El espacio como la nueva torre de telefonía
La gran revolución de Starlink no es solo el internet hogareño, sino su capacidad para eliminar los «puntos ciegos» de las redes tradicionales. A diferencia de los servicios satelitales antiguos que requerían teléfonos especiales y pesados, esta tecnología utiliza satélites de órbita baja equipados con módems avanzados (eNodeB).
Según datos compartidos por Ámbito, estos dispositivos funcionan como «torres celulares en el cielo», utilizando las bandas LTE ya existentes. Esto significa que cuando un usuario se aleja de las antenas terrestres —ya sea en la Puna, el Mar Argentino o la Cordillera— el teléfono detecta automáticamente la señal satelital y se conecta de forma fluida, como si estuviera en el centro de una ciudad.
Requisitos: ¿Necesito cambiar mi celular?
Una de las ventajas competitivas de este sistema es la simplicidad. No hace falta instalar aplicaciones extra ni comprar accesorios. Para acceder a esta conectividad, el usuario solo necesita cumplir con tres puntos básicos:
- Compatibilidad: El dispositivo debe soportar tecnología 4G/LTE.
- Software: Contar con sistemas operativos actualizados (Android 12 o iOS 16 en adelante).
- Sincronización: El operador móvil local debe tener convenios activos con SpaceX para habilitar el roaming espacial.
El sistema está pensado para activarse únicamente cuando la red terrestre desaparece, priorizando la eficiencia y evitando saturar las redes urbanas donde las antenas tradicionales son más rápidas.
Etapas de despliegue: del texto a la voz
Actualmente, el servicio se encuentra en su fase inicial, centrada en la seguridad y la mensajería básica. En esta instancia, los usuarios pueden enviar y recibir SMS y utilizar apps de mensajería como WhatsApp, además de contar con servicios de emergencia en zonas críticas.
De cara al periodo 2025-2026, la compañía proyecta una segunda etapa mucho más ambiciosa. Según los planes de expansión, se incorporarán llamadas de voz estables y una mayor capacidad de transmisión de datos. Aunque la velocidad inicial oscila entre los 2 y 20 Mbps, este avance permitirá que estar «fuera de área» sea, finalmente, una cosa del pasado.




