EE. UU. ofrece USD 10 millones por el líder iraní Mojtaba Khamenei.
La tensión en Medio Oriente ha alcanzado un punto crítico tras el anuncio del Departamento de Estado de los Estados Unidos, que ofrece una recompensa de 10 millones de dólares por información precisa sobre el ayatollah Mojtaba Khamenei. El nuevo líder supremo iraní es señalado por sus estrechos vínculos con el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), organización considerada terrorista por Washington, en un contexto de hostilidades abiertas que incluyen bombardeos masivos y amenazas de ataques inminentes a gran escala.
Este movimiento financiero se produce mientras la región arde bajo una ofensiva militar sin precedentes. Según Infobae, la Fuerza Aérea de Israel ha bombardeado más de 200 objetivos estratégicos en el oeste y centro de Irán en las últimas 24 horas. Los ataques, que contaron con el respaldo de la Dirección de Inteligencia, se centraron en desmantelar lanzadores de misiles balísticos, sistemas de defensa aérea y plantas de producción de armamento del régimen teocrático.
La advertencia de Donald Trump y el estado de Khamenei
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump utilizó sus plataformas digitales para enviar un mensaje contundente durante la madrugada, afirmando que las fuerzas estadounidenses poseen una «potencia de fuego sin igual y munición ilimitada». El mandatario aseguró que están en proceso de destruir por completo al régimen iraní y anticipó que la próxima semana se llevarán a cabo ataques aún más intensos contra objetivos específicos en territorio persa.
Por su parte, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, aportó datos reveladores sobre la situación personal del ayatollah. Hegseth aseguró que Mojtaba Khamenei se encuentra herido y «probablemente desfigurado» tras las recientes incursiones. Según las cifras oficiales del Pentágono, la coalición entre Estados Unidos e Israel ya ha golpeado más de 15.000 objetivos del régimen en lo que va del conflicto, debilitando severamente su estructura de mando y control.
Escalada de misiles y represión interna en Irán
Mientras el frente externo se recrudece, el clima dentro de Irán es de máxima hostilidad. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha lanzado amenazas directas contra la oposición local, advirtiendo sobre un golpe represivo superior al registrado el pasado 8 de enero. En el plano militar, Teherán respondió con una nueva ola de misiles detectados por los sistemas de defensa de Israel y de países del Golfo como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin.
Estos ataques con proyectiles han dejado un saldo de más de 60 heridos en la región. Particularmente grave fue el impacto en la ciudad de Zarzir, cercana a la frontera con el Líbano, donde el servicio de emergencias Magen David Adom reportó 58 personas lesionadas. La situación permanece en un estado de volatilidad extrema, con la comunidad internacional observando de cerca el avance de una guerra que parece no tener retorno y que ahora pone precio a la cabeza de la máxima autoridad de Irán.




