Irán permitió el paso de buques que transportan bienes esenciales a sus puertos a través del estrecho de Ormuz, según una carta citada este sábado por la agencia de noticias iraní Tasnim.
El texto indica que los buques con destino a puertos iraníes, incluidos los que se encuentran actualmente en el golfo de Omán, deben coordinarse con las autoridades y cumplir con los protocolos establecidos para transitar por el estrecho.
Sin embargo, la decisión de Teherán es parcial: solo autoriza la ayuda humanitaria y los productos esenciales, mientras que el bloqueo al comercio de petróleo se mantiene firme.
El estrecho de Ormuz sigue cerrado para el petróleo
Irán cerró casi completamente el estrecho de Ormuz, por donde normalmente transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo, en represalia por los ataques estadounidenses-israelíes que comenzaron el 28 de febrero. La medida busca presionar a la comunidad internacional en medio de la escalada bélica que ya lleva más de un mes.
La autorización para el tránsito de buques con ayuda humanitaria es un gesto limitado que no modifica sustancialmente la situación. El bloqueo al petróleo sigue vigente, y los precios del crudo continúan siendo volátiles, con el Brent cotizando cerca de los US$108 después de haber tocado picos de US$120.
Coordinación con las autoridades iraníes
Según la carta citada por Tasnim, los buques que deseen transitar por el estrecho con destino a puertos iraníes deberán coordinarse con las autoridades y cumplir con los protocolos establecidos. La medida busca evitar incidentes y garantizar que solo los buques autorizados puedan acceder a la vía marítima.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Su cierre parcial disparó las alarmas en los mercados energéticos y generó una crisis logística para el transporte de petróleo desde Medio Oriente.
El conflicto continúa: Irán promete “acciones más destructivas”
A pesar de este gesto limitado, el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel no muestra signos de desescalada. Irán prometió “acciones más destructivas” y advirtió que Washington no ha destruido sus centros de producción de misiles ni sus drones de largo alcance. El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó esta semana con “devolver a Irán a la Edad de Piedra”.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal campo de batalla económico de esta guerra. Irán lo utiliza como herramienta de presión, y la comunidad internacional mira con preocupación cómo se desarrolla la crisis.




