En un escenario internacional que mantiene en vilo a los mercados y a la diplomacia, el Gobierno de China elevó este jueves un pedido urgente de paz
A través de su cancillería, el gigante asiático instó a un cese inmediato de las hostilidades en Irán, advirtiendo que la reciente escalada militar impulsada por Estados Unidos e Israel no solo agrava la crisis humanitaria, sino que pone en serio riesgo la seguridad energética y la estabilidad económica de todo el planeta.
China rechaza la vía militar y advierte por nuevos ataques
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, fue tajante al señalar que «los medios militares no pueden ofrecer una solución fundamental». Estas declaraciones surgen como respuesta directa a las recientes afirmaciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que planea poner fin al conflicto mediante ataques «extremadamente duros» en un plazo de dos a tres semanas.
Desde Beijing sostienen que la profundización del uso de la fuerza solo servirá para alejar cualquier posibilidad de negociación. En este sentido, la diplomacia china recordó que la guerra, que ya cumple un mes de vigencia, está afectando de manera directa las rutas comerciales y el precio de los hidrocarburos, impactando en el bolsillo de los consumidores a nivel global.
Condena por ataques a civiles y centros educativos
Uno de los puntos más críticos de la rueda de prensa fue la denuncia sobre ataques a universidades e instalaciones civiles en suelo iraní. Mao Ning reiteró la firme oposición de China a estas prácticas, calificando los bombardeos a centros educativos como una violación gravísima al derecho internacional humanitario.
Aunque no se profundizó en detalles específicos durante la conferencia, la sombra del reciente ataque a una escuela primaria —que dejó un saldo de más de 100 víctimas fatales, en su mayoría niñas— sobrevoló el encuentro. Cabe recordar que aquel episodio ya había cosechado el repudio del Vaticano y un pedido de justicia urgente por parte de la ONU. China se suma así a las voces que exigen detener la ofensiva antes de que la catástrofe humanitaria se vuelva irreversible.




