Tensión en el oficialismo: Bullrich adelantó su DDJJ y presiona a Manuel Adorni.
La interna en el bloque de La Libertad Avanza sumó un capítulo de máxima tensión institucional y política en el Congreso de la Nación. La senadora nacional Patricia Bullrich formalizó este miércoles la presentación anticipada de su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, un movimiento estratégico que se adelantó más de dos meses al vencimiento del plazo legal fijado para el próximo 31 de julio.
La jugada de la jefa de la bancada libertaria en la Cámara Alta representa un claro tiro por elevación hacia la figura del jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, quien se encuentra bajo el foco de una investigación del fuero federal por presunto enriquecimiento ilícito.
Un mensaje entre líneas que expone los tiempos de la Casa Rosada
El anticipo administrativo de Bullrich busca marcar un fuerte contraste ético dentro del espacio oficialista y acelerar la transparencia de los bienes del jefe de ministros para mitigar el desgaste que el expediente judicial le genera a la gestión del Ejecutivo. Hace más de dos semanas, la propia legisladora había condicionado públicamente la continuidad del debate al exigirle a Adorni la apertura de sus registros patrimoniales durante una entrevista televisiva.
La determinación de la senadora dejó en una posición incómoda al presidente Javier Milei. Cuando el conflicto estalló y Bullrich apuntó contra el exvocero, el jefe de Estado intervino de forma apresurada asegurando ante los medios que la documentación requerida iba a ser presentada en el corto plazo. No obstante, las promesas presidenciales no se materializaron en los registros oficiales.
Malestar en el entorno presidencial por el avance de la senadora
Al día siguiente de las declaraciones cruzadas entre el Presidente y la legisladora, Manuel Adorni intentó bajarle el tono a la polémica manifestando de forma irónica que la senadora «lo había spoileado» y ratificó que despejaría cualquier tipo de sospecha sobre sus finanzas. Sin embargo, los plazos continuaron dilatándose y desde el entorno directo de la Jefatura de Gabinete evitaron precisar una fecha concreta para la exhibición del documento.
La sorpresiva jugada de Patricia Bullrich profundizó las grietas internas dentro de la estructura de La Libertad Avanza. Diversos sectores de la coalición gobernante manifestaron su enérgico rechazo a la estrategia de la senadora, interpretándola como una afrenta directa a la conducción. Fuentes de la Casa Rosada expresaron su malestar ante la consulta de las agencias de prensa con una dura sentencia: «No sorprende. Es dañina y hace cosas para lastimar», evidenciando el quiebre de confianza mutua en la cúpula del poder central.
