La víctima, identificada como Mariana Calfuquir, viajaba junto a su pareja cuando fueron emboscados desde el exterior del rodado en el barrio Abásolo.
Identificaron a Mariana Soledad Calfuquir, de 33 años, como la víctima fatal del brutal ataque de armas perpetrado el martes por la noche en la zona sur de Comodoro Rivadavia. La mujer, quien se desempeñaba como conductora de la aplicación de transporte Uber y era madre de dos hijos, falleció antes de poder recibir asistencia médica en el habitáculo del vehículo en el que se trasladaba junto a su pareja, Luis Damián Uribe.
El violento episodio, que elevó a ocho la cifra de homicidios en la ciudad chubutense en lo que va de 2026, desató una compleja investigación por parte de las autoridades judiciales y de la Policía del Chubut para determinar si el atentado responde a una cadena de venganzas de bandas criminales.
Emboscada fatal desde el exterior del automóvil
El hecho se descubrió cuando un auto particular arribó de forma desesperada a la Seccional Séptima, ubicada en el barrio Abásolo. Al volante se encontraba Luis Damián Uribe, de 30 años, quien a pesar de haber recibido un impacto de bala directo en la zona del abdomen, logró conducir varios minutos para pedir auxilio a las fuerzas de seguridad.

Cuando los efectivos policiales se acercaron al rodado para brindar asistencia, corroboraron que Calfuquir ya se encontraba sin vida debido a las severas heridas sufridas, principalmente un disparo de arma de fuego en la cabeza. Uribe fue derivado de urgencia al Hospital Regional, donde permanece internado en condición estable y con un tubo de tórax colocado.
El subjefe de la Policía del Chubut, Mauricio Zabala, aportó precisiones técnicas sobre la mecánica del atentado en declaraciones radiales a LU20: “No es un hecho que sucedió dentro del vehículo, sino que fueron atacados desde el exterior”. Los peritajes preliminares de Criminalística confirmaron que el coche registraba múltiples impactos concentrados sobre el lateral derecho, lo que descarta la hipótesis inicial de que la víctima se encontraba transportando a un pasajero.
Quién era la conductora y las sospechas en su entorno
Mariana Calfuquir no registraba antecedentes penales en las bases de datos de la provincia y combinaba su labor en la plataforma Uber con servicios de delivery y venta particular de comida para sostener económicamente a sus dos hijos. Sin embargo, los investigadores policiales señalaron que su nombre comenzó a figurar recientemente en determinadas pesquisas vinculadas al ambiente delictivo de la ciudad petrolera.
Las líneas de investigación analizan el posible uso de vehículos de su propiedad en robos calificados ocurridos en jurisdicción del barrio Roca, aunque no existían procesos ni imputaciones formales en su contra. Allegados a la mujer señalaron que no poseía conflictos personales previos y definieron que su rutina y entorno de amistades cambiaron de manera notoria a partir del inicio de su relación sentimental con su actual pareja.
La hipótesis de una violenta represalia armada
El caso tomó un rumbo definitivo para los pesquisas al analizar los vínculos de Luis Uribe con sectores delictivos locales. La principal hipótesis de la fiscalía interviniente conecta el ataque con una supuesta cadena de represalias y ajustes de cuentas vinculados a la banda que protagonizó el doble crimen ocurrido en el mes de abril en el barrio Pueyrredón.
El personal pericial continúa analizando los rastros balísticos recuperados de la carrocería del automóvil para definir el calibre utilizado y establecer si se emplearon múltiples armas en la emboscada. En paralelo, se aguardan los resultados finales de la autopsia médica obligatoria practicada al cuerpo de Calfuquir para certificar la trayectoria de los proyectiles y aportar pruebas científicas que permitan identificar a los autores materiales del crimen.
