Prontuario y armas en redes: el perfil criminal de Luis Uribe tras la feroz balacera en Comodoro.
La investigación por el brutal asesinato de Mariana Soledad Calfuquir en Comodoro Rivadavia sumó revelaciones de alto impacto institucional. El ministro de Seguridad y Justicia de la provincia del Chubut, Héctor Iturrioz, expuso el profuso prontuario delictivo y los antecedentes por violencia armada que pesan sobre Luis Damián Uribe, de 30 años, quien conducía el vehículo emboscado el martes por la noche en la zona sur de la ciudad petrolera.
Las evidencias recabadas por la Brigada de Investigaciones no solo ratifican la hipótesis de un violento ajuste de cuentas entre bandas antagónicas, sino que exponen las fallas en el circuito judicial que permitieron que el imputado continuara en libertad a pesar de las reiteradas denuncias en su contra.
El rechazo judicial a los operativos y las advertencias oficiales
Durante una conferencia de prensa brindada este miércoles, el ministro Héctor Iturrioz confirmó de manera taxativa que Luis Uribe se encontraba catalogado por las fuerzas policiales como un eslabón peligroso dentro de las estructuras criminales operativas de Comodoro Rivadavia. La Policía provincial había solicitado semanas atrás una serie de allanamientos masivos sobre 36 domicilios vinculados a grupos violentos, pero la judicatura desestimó parte de las medidas.
“Uno de esos allanamientos era el de Uribe. No era que se nos ocurrió a nosotros. Tiene profusos antecedentes y era conocido por las fuerzas de seguridad”, enfatizó Iturrioz ante los medios de prensa, revelando además que el sospechoso había sido objeto de tres allanamientos previos por delitos de robo calificado en lo que va del mes de mayo de 2026. “Quizá si hubiera estado detenido esto no hubiera pasado”, sentenció de forma crítica el funcionario.
Mensajes en redes y el hallazgo de un silenciador en el automóvil
La peligrosidad de Uribe, quien permanece internado bajo estricta custodia policial en el Hospital Regional tras recibir un disparo en el tórax, quedaba plasmada por él mismo en el plano digital. Los investigadores recopilaron diversas publicaciones en sus redes sociales donde se lo observaba exhibiendo armas de grueso calibre junto a provocadoras frases que anticipaban los enfrentamientos.
De acuerdo con lo detallado por la cartera de Seguridad, el imputado publicaba material fotográfico portando pistolas calibre .40 y 9 milímetros equipadas con dispositivos de supresión de sonido. En una de las imágenes analizadas por la justicia, Uribe acompañó el registro con la leyenda explícita: “Salgo para la calle”.
La sospecha de que el conductor se encontraba en una misión delictiva o armado al momento del ataque se consolidó con la requisa de urgencia practicada sobre el habitáculo del rodado atacado. En el interior del vehículo, los peritos de Criminalística secuestraron un supresor de sonido —silenciador— de fabricación casera y municiones correspondientes a los calibres 9 milímetros y .22. “Es un elemento absolutamente prohibido y estaba muy bien hecho”, precisó Iturrioz, abonando la teoría de que Uribe pudo haber repelido la agresión armada.
El nexo con la banda del doble crimen y el ataque a Brenda Vargas
Para la Jefatura de la Policía de la provincia, el ataque contra la pareja no constituye un hecho aislado, sino un eslabón más en la cadena de venganzas territoriales de Comodoro. Iturrioz vinculó de forma directa a Uribe con la organización delictiva denunciada por el Gobierno del Chubut tras el doble homicidio perpetrado en el mes de abril en el barrio Pueyrredón, y recordó que el joven de 30 años ya arrastraba una investigación penal previa por su presunta participación en el intento de asesinato de Brenda Vargas.
La reconstrucción temporal de los peritos determinó que el automóvil de las víctimas cruzó un retén de control policial apenas cinco minutos antes de la balacera. Los investigadores concentran ahora sus tareas en el análisis de las cámaras de monitoreo urbano para delimitar si existió una persecución previa en las calles del barrio Abásolo y certificar si los disparos cruzados terminaron con la vida de Mariana Calfuquir en medio de la disputa de bandas.
