El escenario político atraviesa un fuerte reordenamiento. Tras un prolongado letargo, las distintas fuerzas de la oposición han comenzado a capitalizar las dificultades de la Casa Rosada —acentuadas por el frente judicial que salpica al jefe de gabinete, Manuel Adorni— para aceitar sus estructuras y redefinir liderazgos con la mirada fija en el recambio presidencial de 2027.
Mientras el oficialismo lidia con tensiones internas y denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, los principales partidos tradicionales reactivaron sus agendas territoriales y diseñan estrategias de diferenciación.
Macri y la autonomía del PRO
Mauricio Macri ha decidido retomar las riendas de su partido para frenar la sangría de dirigentes hacia el oficialismo y redefinir los límites del acompañamiento a La Libertad Avanza. En el inicio de una gira federal, el expresidente marcó la cancha de cara al futuro del espacio:
“Si el PRO calla, lo que logramos es que el populismo avance”, sentenció este viernes durante un encuentro en Olivos, previo a sus escalas en Paraná y Mendoza, y a su posterior viaje al exterior para participar en actividades institucionales vinculadas a su rol en la Fundación FIFA.
Este movimiento responde a un cambio de clima interno, donde los sectores que antes empujaban una fusión con los libertarios ahora exigen una reconstrucción partidaria propia ante el desgaste de la gestión nacional.
El peronismo busca ordenarse
Por el lado del Partido Justicialista, el próximo martes a las 11 se concretará una cita clave del Congreso Nacional. Mandatarios provinciales, jefes comunales y referentes del sindicalismo coinciden en que la actual crisis del oficialismo representa una ventana de oportunidad, aunque persisten fuertes debates sobre la conducción y la estrategia discursiva para recuperar la confianza de la sociedad sin caer en viejos esquemas de confrontación.
En sintonía con el rearmado del peronismo federal, figuras como Sergio Uñac ya dan señales de querer volver a la primera plana y disputar protagonismo en el tablero nacional.
Movimientos en el radicalismo y el regreso de Carrió
Las tensiones también se trasladaron a la Unión Cívica Radical. El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, busca expandir su peso territorial y ha comenzado a proyectar un desembarco en la Ciudad de Buenos Aires mediante una fundación propia, lo que representa un desafío directo a la hegemonía que Martín Lousteau y Emiliano Yacobitti ejercen sobre el radicalismo porteño.
Finalmente, Elisa Carrió optó por reaparecer en la escena pública mediante un formato alternativo. La líder de la Coalición Cívica trabaja en la presentación de una nueva estructura enfocada en la calidad institucional y el monitoreo de la gestión pública. La propia dirigente buscó despejar lecturas puramente electorales sobre esta iniciativa al aclarar su naturaleza: «Será una asociación civil, apolítica», concluyó.
