El Gobierno nacional volvió a poner en agenda la reforma del sistema electoral y busca avanzar con un proyecto que incluye la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, se convirtió en uno de los principales voceros de la iniciativa y sostuvo que el esquema actual implica un alto costo económico y una saturación del calendario electoral.
Reforma electoral en debate y diálogo con provincias
El proyecto impulsado por el Ejecutivo, diseñado con participación del asesor Santiago Caputo, fue presentado en abril y contempla cambios en el sistema electoral, con especial foco en la eliminación de las PASO.
Santilli mantiene conversaciones con gobernadores considerados clave para construir mayoría legislativa. La intención del Gobierno es que la iniciativa pueda tratarse entre junio y julio, siempre que exista acuerdo político suficiente.
En paralelo, el funcionario remarcó que el objetivo es ordenar el calendario electoral y reducir la cantidad de instancias de votación.
Las PASO bajo la lupa: el costo de US$250 millones
Uno de los ejes centrales del argumento oficialista es el costo de las elecciones primarias. Santilli aseguró que las PASO representan un gasto que puede alcanzar los US$250 millones para el Estado argentino.
Desde el Gobierno sostienen que la eliminación de esta instancia permitiría un ahorro significativo y una mayor eficiencia en la administración de los recursos públicos.
El planteo económico se suma a la discusión política sobre la utilidad del sistema vigente, que ha sido objeto de críticas en distintos sectores del oficialismo.
Menos votaciones y cambio de comportamiento social
El ministro del Interior afirmó que existe un cambio en el comportamiento del electorado y que la sociedad muestra señales de fatiga frente a la multiplicación de elecciones.
“La gente no quiere votar tantas veces”, es uno de los argumentos que el funcionario repite al defender la reforma. En ese sentido, señaló que en el esquema actual podrían convivir PASO provinciales, presidenciales y elecciones generales, lo que incrementaría la carga electoral.
Desde la visión oficial, esta situación afecta la participación y genera desinterés creciente en el proceso democrático.
Posible tratamiento legislativo en el Congreso
El Gobierno confía en que, si se logra consenso político, la reforma electoral podría ser tratada en el Congreso entre junio y julio.
La estrategia oficial incluye reuniones con distintos bloques y mandatarios provinciales para destrabar apoyos clave. Sin embargo, el avance del proyecto dependerá del nivel de acuerdo alcanzado en las próximas semanas.
La reforma electoral se convirtió en una de las prioridades del Gobierno, que busca avanzar en la eliminación de las PASO bajo el argumento de reducir costos y simplificar el sistema. El debate ahora se traslada al plano político y parlamentario, donde se definirá su futuro.
