Un escenario de extrema peligrosidad ambiental y vial mantiene en vilo a toda la provincia durante esta jornada.
El invierno más crudo se consolidó con la aparición de densos bancos de niebla, escarcha y capas de hielo que transformaron los caminos en superficies altamente inestables. Aunque los pasos vehiculares e interprovinciales continúan abiertos para el tránsito, las autoridades lanzaron advertencias de carácter urgente, recomendando postergar los viajes no esenciales para evitar siniestros trágicos ante las severas condiciones del asfalto.
Alerta en la Ruta 3 y 25: Deformaciones, desvíos y barro en las banquinas
El panorama de conectividad terrestre en los principales corredores provinciales presenta severas complicaciones técnicas y climáticas. La Ruta Nacional 3 se encuentra bajo una rigurosa vigilancia. En el tramo que conecta Arroyo Verde con Puerto Madryn se detectaron peligrosas deformaciones estructurales sobre la calzada acompañadas de banquinas totalmente húmedas, mientras que en el trayecto de Puerto Madryn a Trelew persisten desvíos obligatorios por las tareas de repavimentación en el acceso norte. Hacia el sur, el tramo Trelew-Garayalde acumula lodo pesado en los márgenes y el sector Garayalde-Comodoro Rivadavia se encuentra con sectores resbaladizos por la aplicación preventiva de riego salino, heladas negras muy fuertes y visibilidad reducida por neblina. En el límite con Santa Cruz, se mantiene un desvío por obras en Ramón Santos y baches en el tejido urbano comodorense.
Por su parte, la Ruta Nacional 25 arrastra condiciones de cuidado extremo. Aunque el segmento Rawson-Las Plumas muestra una transitabilidad estándar con heladas aisladas, el verdadero conflicto se ubica entre Las Plumas y Los Altares, donde se estableció un desvío obligatorio de ripio entre los kilómetros 259 y 261 cubierto por grandes acumulaciones de lodo y agua estancada. En la continuidad hacia Paso de Indios y Tecka, la presencia de camiones esparcidores de sal de Vialidad Nacional coincide con profundos baches, deformaciones de la cinta asfáltica y bancos de niebla cerrados.
Peligro extremo en las Rutas 26 y 40: Congelamiento y nieve acumulada
Las situaciones de mayor vulnerabilidad y alarma para los conductores se localizan con fuerza en las rutas de la cuenca petrolera y la zona cordillerana. En la Ruta Nacional 26, el tramo entre Comodoro Rivadavia y Sarmiento presenta tramos con planchas de hielo firme asentadas directamente sobre la calzada, sumado a banquinas inestables desbordadas de nieve. Asimismo, las autoridades viales informaron que en la conflictiva zona de la Curva del Lago persisten ondulaciones pronunciadas en el pavimento que comprometen la dirección de los rodados.
Alerta de velocidad en la Cordillera
Sobre la Ruta Nacional 40, la situación es crítica desde el límite con Santa Cruz hasta Río Mayo por acumulación de nieve. Entre Facundo y Tamariscos (camino a Gobernador Costa) existe un desvío de tierra con barro donde la velocidad máxima tolerada es de apenas 60 km/h debido al peligro de despiste.
Adicionalmente, se detectaron baches destructivos en el área de La Paulina y marcadas deformaciones entre Leleque y Arroyo Madera, lo que exige una reducción drástica de la velocidad lineal.
El estado de los pasos internacionales y recomendaciones de Vialidad
En la región cordillerana adyacente, la Ruta Nacional 259 presenta calzadas húmedas por riego salino desde su empalme con la Ruta 40 hacia Esquel y Trevelin. Para el tramo que conduce al Límite Internacional con Chile, el camino pasa a ser de ripio consolidado con presencia de fango pesado, neblina persistente y maquinaria pesada operando en el despeje. Una realidad aún más hostil se vive en la Ruta Nacional 260 hacia el Paso Huemules, donde los equipos de limpieza trabajan a destajo contra la nieve acumulada y el hielo entre los kilómetros 59 y 82. Finalmente, la Ruta Nacional 1S40 se mantiene transitable bajo condiciones de suelo húmedo, heladas matutinas y sectores con barro suelto.
Ante este panorama adverso, los ingenieros viales reiteraron la obligatoriedad de encender las luces bajas, incrementar la distancia de frenado entre vehículos, evitar maniobras bruscas en zonas con sal y recordar la presencia constante de fauna silvestre suelta y fuertes ráfagas de viento en toda la estepa patagónica.
