La expectativa global se encuentra en su punto de máxima ebullición a tan solo horas de que la Selección Argentina dispute la séptima final de su historia en la Copa del Mundo.
En medio del clima de absoluto fervor y nerviosismo que domina a los hinchas y a la prensa internacional, el director técnico Lionel Scaloni irrumpió con su habitual e imperturbable calma en la tradicional rueda de prensa oficial. Lejos de sumarse al clima de dramatismo o de ensalzar las virtudes del colosal rival europeo, el estratega de Pujato lanzó declaraciones tajantes que reconfiguran el escenario psicológico de la previa y encendieron el debate en el Viejo Continente.
Sin privilegios tácticos: Scaloni rechaza el sobreanálisis ante la Furia
El enfrentamiento definitivo pautado para este domingo marcará el partido número 104 del certamen ecuménico, un cruce de titanes que originalmente debió suceder a principios de año bajo el marco de la postergada «Finalísima» entre el campeón de la Eurocopa y el dueño de la Copa América. A pesar del enorme peso histórico de la cita futbolística, la conducción técnica argentina enfrió los ánimos de quienes esperaban un planteo místico o revolucionario. Scaloni fue lapidario al confesar: «Si bien pudimos haber jugado con España antes por la Finalísima, no lo hemos analizado más que al resto de los seleccionados». El conductor del barco albiceleste argumentó firmemente ante los corresponsales de todo el planeta que no considera saludable caer en la trampa del sobreanálisis, desmitificando el poderío táctico de los conducidos por Luis de la Fuente.
Este cruce de potencias posee un único y lejano antecedente en la historia de los mundiales: hay que remontarse a la Copa del Mundo de Inglaterra 1966, oportunidad en la que el combinado nacional se impuso por dos a un goles sobre el seleccionado español gracias a un inolvidable doblete de Luis Artime.
Intimidad de la previa: El show de Messi y «Dibu» al ritmo de Matador
Mientras el cuerpo técnico ultima la estrategia de juego sin alteraciones en los entrenamientos cerrados, las principales figuras del plantel protagonizaron un evento oficial de altísimo perfil mediático organizado por la FIFA. El capitán Lionel Messi y el arquero Emiliano «Dibu» Martínez compartieron un encuentro de camaradería junto a las principales estrellas del conjunto español, exhibiendo un clima de mutuo respeto pero cargado de miradas competitivas. La entrada de los referentes argentinos al recinto se dio bajo los pegadizos acordes del clásico tema musical «Matador», desatando los aplausos de los presentes y ratificando la mística que rodea a este plantel en la antesala de otra jornada que puede ser gloriosa para el deporte nacional.
