Tras el 1,9% registrado en septiembre, las consultoras económicas prevén que el índice de precios al consumidor mantendrá una trayectoria lateral en el último trimestre de 2026. Los aumentos estacionales, la carne y el escenario cambiario de cara al año electoral condicionan una mayor desaceleración.
El proceso de desaceleración de la inflación en la Argentina muestra signos de ametallamiento en torno a un umbral piso. Luego de marcar un 1,7% mensual en agosto y repuntar al 1,9% en septiembre, los relevamientos de las principales consultoras privadas para octubre anticipan un registro similar, ubicado entre el 1,8% y el 2%. De cara al cierre de 2026 y las proyecciones para 2027, el mercado advierte que la evolución del dólar, los costos de la energía y la incertidumbre política condicionarán la dinámica de precios.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) difundirá el dato oficial de octubre el próximo 12 de noviembre. No obstante, las estimaciones privadas coinciden en que la estacionalidad de ciertos rubros y la inercia en precios regulados impiden consolidar una baja más pronunciada, en un contexto donde conviven la debilidad del consumo masivo y los constantes ajustes de costos.
La dinámica de octubre: entre aumentos estacionales y bajas en indumentaria
El comportamiento de la tercera semana de octubre reflejó disparidades marcadas según el rubro de consumo. De acuerdo con datos de la consultora Eco Go, la inflación proyectada para el décimo mes del año se ubicaría entre el 1,8% y el 1,9%.
Durante la tercera semana, el rubro de Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un avance del 0,59%, impulsado por incrementos en panificados y cereales (2,1%), frutas (1,7%), azúcar y dulces (1,2%) y verduras (0,8%). En contraposición, el sector de Prendas de vestir y calzado anotó una caída semanal del 1,75% —con bajes de hasta 7,1% en pantalones y 4,2% en calzado—, lo que contribuyó a contener el índice general.
Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, economista de la firma Equilibra, ubicó la proyección de octubre en torno al 1,9%, luego de un registro semanal del 0,4%.
«La tercera semana mostró un incremento algo superior al previsto, principalmente por aumentos en verduras e indumentaria asociados al cambio de temporada. Un resultado del 2% representaría una dificultad adicional para el Gobierno», analizó Sigaut Gravina.
Las presiones para el último trimestre: carne, tarifas y precios mayoristas
Para los meses de noviembre y diciembre, los analistas anticipan que el índice continuará oscilando en la banda del 1,5% al 2%. Entre los factores de mayor riesgo se encuentra el comportamiento del precio de la carne vacuna, cuyos valores mayoristas acumularon un alza del 3,6% en tres semanas consecutivas.
Sebastián Menescaldi, economista de Eco Go, advirtió sobre la incidencia de este factor en la canasta básica.
«Noviembre suele presentar presiones estacionales sobre el precio de la carne, a las que podrían sumarse factores climáticos que afecten la producción. Consideramos probable que la suba continúe oscilando entre 1,5% y 2%, con mayor cercanía al límite superior» expresó Menescaldi.
A su vez, Claudio Caprarulo, economista de Analytica, remarcó la aceleración del 3,2% registrada en los precios mayoristas durante septiembre, empujada por la energía y los combustibles.
«Para noviembre y diciembre esperamos que la inflación oscile entre 1,7% y 2%. Si el Gobierno logra contener las presiones sobre el tipo de cambio, el acumulado de 2027 podría rondar el 25%», señaló Caprarulo.
Por su parte, el economista Gabriel Caamaño consideró que el margen de la política económica para forzar una baja mayor en lo que resta del ejercicio es acotado:
«La ventana para bajar la inflación este año ya se cerró; intervenir precios sería contraproducente», afirmó Caamaño.
Estimaciones anuales y el escenario de cara a 2027
Las proyecciones para el cierre de 2026 ubican la inflación acumulada anual en un rango de entre el 30% y el 31% según Equilibra, y cercana al 30% según Eco Go.
Para 2027, los economistas coinciden en que la dinámica cambiaria vinculada al año electoral y los factores internacionales resultarán determinantes:
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Escenario favorable (20% a 25% anual): Requiere estabilidad en el mercado de divisas, reducción del barril de petróleo internacional hacia la zona de los USD 70 y continuidad de la disciplina fiscal.
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Escenario volátil (25% a 35% o superior): Podría darse ante un incremento en la demanda de cobertura en dólares por la incertidumbre electoral, presiones sobre la banda cambiaria y valores de la energía elevados.
En ese sentido, Menescaldi planteó que las proyecciones políticas incidirán directamente sobre el comportamiento de los precios:
«De ganar en primera vuelta el presidente Javier Milei, la inflación podría cerrar más cerca de 25%, pero si va a un ballotage con un candidato opuesto ideológicamente, podría superar el 35%», sostuvo el analista.
