El anuncio realizado en París por Pan American Energy (PAE) durante la Argentina Week —con un desembolso de US$1.200 millones para el yacimiento Cerro Dragón— no solo representa el primer proyecto del sector convencional amparado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), sino que también enciende expectativas concretas sobre la economía de Chubut.
La iniciativa, presentada por el CEO de PAE, Marcos Bulgheroni, junto al gobernador Ignacio Torres y el ministro de Economía Luis Caputo, busca contener el declino natural de una cuenca madura a través de:
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La construcción de 20 nuevas plantas de inyección de polímeros (prácticamente duplicando el parque actual).
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La perforación de 100 nuevos pozos.
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La realización de unas 600 intervenciones en pozos existentes.
Esta estrategia de recuperación terciaria apunta a optimizar la extracción de crudo remanente en los reservorios, garantizando la sostenibilidad de la principal área hidrocarburífera convencional del país mientras se avanza en la exploración no convencional del Golfo San Jorge.
Impacto directo en el empleo y la cadena de proveedores
Para la provincia, el derrame económico inmediato se traducirá en una mayor exigencia operativa para el ecosistema productivo regional:
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Demanda de servicios: Las obras de perforación, la instalación de plantas y el mantenimiento movilizarán a contratistas, empresas de servicios especiales, transporte y logística.
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Sostenimiento de puestos de trabajo: La inyección de capital asegura la preservación de empleos calificados y capacidades técnicas instaladas en la región, dando previsibilidad a los trabajadores petroleros y pymes asociadas.
El factor fiscal: regalías y previsibilidad
Desde el plano institucional y fiscal, el gobernador Ignacio Torres remarcó que el sostenimiento y incremento de los niveles productivos se traducirá directamente en mayores ingresos por regalías para Chubut, un recurso vital para las arcas provinciales.
El proyecto consolida así una sinergia entre Nación, Provincia, operadoras y gremios —respaldada por la baja de aranceles a la importación de polímeros y la estabilidad macroeconómica— para blindar la competitividad de una cuenca histórica frente a su declino geológico natural.
