Rodolfo Arruabarrena liberó al plantel hasta el martes luego de ser bañado en conferencia y ya apunta a la Copa Argentina.
Luego de la épica consagración de la Liga 2026 que significó el título número 75 en la riquísima historia institucional del club, el director técnico del club xeneize, Rodolfo Arruabarrena, tomó la determinación de otorgarle dos días libres a sus dirigidos.
Boca, liberado hasta el martes: el plan de Arruabarrena tras el título y a días de la semifinal de la Copa Argentina
La medida busca permitir un respiro físico y mental decisivo tras el tremendo desgaste producido durante el agónico triunfo sobre Defensa y Justicia, sellado gracias al recordado gol del delantero Enner Valencia. Durante los festejos posteriores, el entrenador fue sorprendido y bañado en bebida isotónica por sus propios futbolistas en plena conferencia de prensa, a lo que reaccionó con su característico humor: “Ya me desquitaré cuando vuelva al entrenamiento”.
El cuerpo técnico azul y oro reprogramó la vuelta formal a las prácticas para la tarde del martes en el predio deportivo de Ezeiza. De esta manera, el plantel profesional contará con el domingo y el lunes para compartir en familia y recuperar a sus principales figuras golpeadas,entre ellas el capitán Leandro Paredes, quien debió retirarse durante el segundo tiempo debido a una molestia muscular que en principio se trataría de una severa contractura.
La advertencia del Vasco, la semifinal con Banfield y el sueño internacional
A pesar del clima festivo que reina en la institución tras haber alcanzado una nueva estrella, Arruabarrena se encargó de marcar una clara línea de exigencia competitiva para lo que resta de la temporada: «Ahora los jugadores están disfrutando pero que no se acalambre nadie porque no podemos hacer la plancha, tenemos que seguir buscando otros títulos, que va a ser difícil. Este grupo ha comido mierda y tiene que aprovechar y darle para adelante», declaró categórico el DT al momento de delinear los próximos desafíos de su equipo.
El horizonte inmediato exigirá máxima concentración: este sábado a las 19:00 horas, Boca se medirá ante Banfield en el estadio Malvinas Argentinas de Mendoza por la semifinal de la Copa Argentina, certamen que la institución no conquista desde hace seis años.
Asimismo, exactamente una semana después, el Xeneize afrontará el partido más esperado por la parcialidad al medirse en Barranquilla contra Atlético Mineiro por la final de la Copa Sudamericana, buscando romper una racha de 18 años sin títulos internacionales. «Espero festejar después del 19 de diciembre. Si llegamos a esa fecha significa que las cosas las hicimos bien», cerró Arruabarrena.
