El legendario trazado de Interlagos es escenario de un Gran Premio de Brasil al rojo vivo para Franco Colapinto.
Tras una previa cargada de altibajos, sanciones en la grilla y complicaciones climáticas que marcaron la jornada del fin de semana, el piloto argentino del equipo Alpine tomó la salida en la vigésima fecha de la Fórmula 1 buscando dejar atrás una racha adversa sin sumar puntos desde principios de septiembre en España.
De la lluvia torrencial al avance en la grilla: una clasificación accidentada
El camino hacia la carrera del domingo no fue sencillo para el pilarense. Durante la jornada de clasificación del sábado, marcada por precipitaciones e interrupciones —incluyendo una bandera roja que frenó la actividad por casi hora y media y un accidente final de Rafael Camara en la Q2—, Colapinto detuvo el cronómetro en 1:33.327. Aunque ese tiempo no le alcanzó para superar el corte de la Q1 y lo ubicó en el puesto 17 (por delante de su compañero Pierre Gasly), el panorama cambió favorablemente antes de la largada.
Una serie de sanciones aplicadas a pilotos como Arvid Lindblad, Gabriel Bortoleto y Charles Leclerc le permitieron a Colapinto escalar posiciones en la grilla de salida, permitiéndole partir finalmente desde la 13ª colocación en el circuito paulista, donde Lando Norris se había quedado con la pole position seguido por Kimi Antonelli tras la penalización a George Russell.

Arranque accidentado: durísima largada para el piloto argentino en Brasil
Tras completar la vuelta de calentamiento junto a los 22 monoplazas a las 14:01, los semáforos se apagaron en el trazado de San Pablo. Sin embargo, el inicio no resultó favorable para el corredor de Alpine: Franco Colapinto no logró una buena tracción en los primeros metros y sufrió un duro retroceso, perdiendo cuatro ubicaciones en los primeros giros para caer de forma dramática al puesto 17.
Pese al golpe inicial en los primeros giros del Gran Premio, el piloto argentino intenta recuperar el ritmo de su monoplaza —el cual había mostrado un prometedor noveno puesto en la práctica libre 1 y un 14° lugar en la práctica libre 3— para remontar terreno en una competencia que exige máxima concentración y donde cada maniobra de sobrepaso resulta decisiva para acercarse a la zona de puntos.
