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En momentos en que el Gobierno argentino apuesta a restablecer la obra pública para acelerar la reactivación económica, el Banco Mundial anunció que le prestará 347 millones de dólares a la Argentina que serán destinados para una obra de infraestructura de la línea Mitre del ferrocarril.

En momentos en que el Gobierno argentino apuesta a restablecer la obra pública para acelerar la reactivación económica, el Banco Mundial anunció que le prestará 347 millones de dólares a la Argentina que serán destinados para una obra de infraestructura de la línea Mitre del ferrocarril.

El banco internacional informó a través de un comunicado que esos fondos son para «el proyecto de modernización del transporte ferroviario de pasajeros en Buenos Aires que busca beneficiar a los usuarios de bajos ingresos, las mujeres y las personas con discapacidad que viven en el Área Metropolitana de Buenos Aires y que día a día hacen uso de los servicios de la Línea Mitre».

Semanas atrás, el presidente Alberto Fernández, se había reunido con el director del banco, David Malpass, quien adelantó que el organismo este año aprobará préstamos para infraestructura para el país por 2,000 millones de dólares.

Actualmente, la Argentina cuenta con una cartera de 26 préstamos del Banco Mundial por un monto total de 6,149 millones de dólares, de los cuales restan desembolsar 2,066 millones de dólares.

Específicamente, el proyecto financiará la ampliación y renovación de la playa ferroviaria de la estación de Retiro, la construcción de dos nuevas estaciones (Facultad de Derecho, que conectará con la estación de subte, y una estación elevada en Bancalari para vincular distintos ramales), reformas en 16 estaciones, mejoras en el sistema eléctrico y la renovación de las vías del ramal Tigre, entre otras obras. En total, el costo de la obra será de 383 millones de dólares, de los cuales el Banco Mundial aportará 347 millones.

Además, se mejorará la ventilación en los trenes y se aumentará el control de los niveles de ocupación de los vagones en tiempo real.

Fuente: El Economista

La Argentina recibirá un crédito del Banco Mundial de US$ 250 millones para fortalecer el sistema de salud pública en todo el país, y otro de US$ 80 millones para mejorar la eficiencia y el acceso a servicios digitales, informó hoy el Gobierno.

El secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, afirmó que “resulta clave robustecer los sistemas públicos de salud y otras áreas del Estado a través de la tecnología y la innovación, ya que esto impacta en mayor y mejores servicios a nuestra población, no sólo para hacerle frente a la emergencia de la pandemia, sino también para potenciar las presentaciones de manera sustentable en el largo plazo”, según indica un comunicado difundido esta mañana.

Se explicó que «uno de los proyectos aprobados ayer por el directorio del organismo multilateral se denomina “Apoyo a una Cobertura Universal Efectiva de Salud”, y tiene como objetivo brindar un mejor acceso a una atención médica de calidad y equitativa en todo el territorio nacional».

Asimismo, se expresó que la «iniciativa apunta tanto a la salud materna e infantil como a la prevención y el tratamiento de enfermedades crónicas, como hipertensión y cáncer, entre otras, y prevé avanzar en la implementación de la historia clínica digital para promover la integración de los sistemas de información a nivel nacional y provincial».

En tanto, se consignó que el proyecto “Inclusión Digital e Innovación en servicios públicos” busca mejorar la eficiencia y el acceso a servicios digitales para 12 millones de personas y casi 90.000 empresas en momentos en los que, debido a la pandemia de Covid-19, se triplicaron los usuarios que realizan trámites por internet y las personas registradas en el portal Mi Argentina pasaron de 1,5 a 5 millones».

El financiamiento, según se precisó, permitirá «expandir las plataformas de acceso remoto (Mi Argentina, Trámites a Distancia y Sistema Nacional de Turnos), la implementación y mejora de sistemas en línea, como la gestión documental y adquisiciones electrónicas, la firma digital y los registros civiles digitales, y la ampliación de la red de puntos digitales en todo el país para facilitar el acceso a las personas más vulnerables».

En ambos casos se informa que los créditos son de margen variable, reembolsables en 32 años y cuentan con un período de gracia de siete años.

El presidente Alberto Fernández mantendrá este miércoles una videoconferencia con el titular del Banco Mundial, David Malpass.

La comunicación, de la que también participarán el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Béliz, tendrá lugar a las 15, según consignó Presidencia.

Esta semana, el Banco Mundial ratificó la decisión de desembolsar créditos por US$ 2.000 millones este año para el desarrollo de obras de infraestructura, protección social, salud, empleo y cambio climático en la Argentina.

El compromiso respecto a los préstamos fue explicitado durante una reunión que mantuvo en Washington Guzmán con el director Gerente de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg.

El Banco Mundial ratificó hoy la decisión de desembolsar créditos por US$ 2.000 millones este año para el desarrollo de obras de infraestructura, protección social, salud, empleo y cambio climático, en el país.

En este marco, se anunció también que el miércoles, el presidente Alberto Fernández, el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, y el ministro de Economía, Martín Guzmán, mantendrán una videoconferencia con el presidente del Banco Mundial, David Malpass

El compromiso respecto a los préstamos fue explicitado durante una reunión que mantuvo en Washington Guzmán con el director Gerente de Operaciones del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg, informó el Palacio de Hacienda en un comunicado.

Van Trotsenburg destacó a través de la cuenta de Twitter del organismo la “buena y productiva charla” mantenida con Guzmán y su equipo en Washington y que ese organismo “continúa apoyando al país con inversiones enfocadas en poblaciones vulnerables”.

El entendimiento con el banco Mundial se produjo 24 horas antes de que Guzmán se reúna con la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva, para renegociar la deuda de US$ 45.000 millones que el país tiene con esa entidad.

En un comunicado de prensa, el Ministerio de Economía subrayó que Van Trotsenburg “reafirmó el compromiso del organismo de otorgar créditos a Argentina destinados al desarrollo de infraestructura, protección social, salud, empleo y cambio climático, entre otros, por alrededor de US$ 2.000 millones durante 2021, de los cuales ya se aprobaron unos 420 millones en febrero “.

“Cuentan con nuestra solidaridad y nuestro apoyo. Vamos a acompañarlo con hechos no solo con palabras”, sostuvo Van Trotsenburg en el arranque del encuentro.

Por su parte, Guzmán agradeció el acompañamiento del BM, al destacar «el compromiso y capacidad operativa en este contexto difícil a la hora de la aprobación de los créditos y los desembolsos”.

Por este motivo, el Ministro hizo hincapié en la importancia de incrementar el financiamiento en proyectos vinculados tanto a la emergencia sanitaria como a aquellos que apunten al mediano y largo plazo y que impliquen iniciativas que “eleven la competitividad en el sector transable».

Fuente: Telam

Son USD 300 millones para mejorar el servicio de agua y saneamiento y otros USD 120 millones para la construcción de vivienda social. Todo se destinará a proyectos en el área metropolitana.

El acceso al agua potable y a la vivienda digna sigue siendo un problema de envergadura en la Argentina. No hace falta viajar al interior profundo del país para notar la deficiencia de servicios básicos. A pocos kilómetros de la Casa Rosada hay bolsones de pobreza en donde el acceso al agua y a la vivienda digna parecen ser una utopía. Y esto quedó mucho más en evidencia en un proceso de pandemia donde una de las recomendaciones principales para mitigar las posibilidades de contagio es lavarse las manos y evitar los espacios hacinados.

Una forma de empezar a solucionar esto son los créditos de los organismo internacionales que tienen un destino específico, como por ejemplo el que se acaba de firmar con el Banco Mundial, que aprobó un financiamiento por un monto total de USD 420 millones para la Argentina, en el marco de dos préstamos; uno por USD 300 millones y otro por USD 120 millones para obras de agua y saneamiento y para la construcción de viviendas.

El crédito de US$300 millones permitirá ampliar y mejorar los servicios de agua y saneamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires, en particular en las zonas más vulnerables.

En tanto, los otros US$120 millones estarán disponibles para la construcción de viviendas sociales, beneficiando a unos 10.000 habitantes de la provincia de Buenos Aires.

”En el contexto de la pandemia de Covid-19, es urgente incrementar los esfuerzos para asegurar el acceso universal al agua y a las redes cloacales, así como viviendas adecuadas, a las poblaciones más vulnerables”, afirmó Jordan Schwartz, director del Banco Mundial para Argentina, Paraguay y Uruguay, a través de un comunicado.

”Este proyecto ayudará en la construcción de una economía más inclusiva, robusta y resiliente, y permitirá que 140.000 personas tengan acceso a agua de red, 305.000 tengan acceso a redes cloacales y otras 10000 tengan una mejor vivienda”, agregó el ejecutivo del organismo de crédito.

El programa de agua y saneamiento con atención a zonas vulnerables apoyará a la empresa AySA en la realización de obras de infraestructura para proveer agua potable y redes cloacales, así como mejorar el tratamiento de desagües en veinte municipios del conurbano y en la ciudad de Buenos Aires.

La reestructuración del proyecto Apoyo a la Gestión Integrada de la Cuenca del Salado, que busca fortalecer la protección contra inundaciones, permitirá contar con US$120 millones para reducir el déficit habitacional en la provincia de Buenos Aires y, al mismo tiempo, estimular la creación de empleo en el sector de la construcción.

Fuente: Infobae

El Banco Mundial (BM) estima que la economía de Latinoamérica se contraerá un 7,9 % este año por el impacto de la pandemia del coronavirus, especialmente debido a una caída de la demanda externa y el colapso del turismo, y para 2021 que reflote un prometedor 4 %.

«El impacto del COVID-19 se ha sentido a través de múltiples canales, incluyendo la demanda externa, el aumento de la incertidumbre económica, el colapso de los flujos turísticos y las consecuencias de meses encerrados para tratar de contener la propagación de la enfermedad», detalló el BM en su informe semestral para Latinoamérica y el Caribe, publicado este viernes.

La economía argentina caerá este año 12,3%, pero se recuperaría 5,5% en el 2021, según las últimas proyecciones del Banco Mundial difundidas hoy.

Debido a la pandemia de coronavirus, América Latina y el Caribe es la región más castigada, ya que se prevé que el Producto Interno Bruto (PIB) en conjunto (excepto Venezuela) retroceda 7,9% en 2020, y se espera un crecimiento de 4% para 2021.

Así lo indican las estimaciones volcadas en el Reporte de Perspectivas Regionales, presentado como antesala del desarrollo de la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, que comenzará el lunes próximo de manera virtual.

El informe, denominado “El costo de mantenerse sano”, consigna que la Argentina será uno de los países más afectados de la región de América Latina para 2020, junto con Perú (-12%), Ecuador (-11%) y México (-10%).

En cambio Brasil y Chile sufrirían un impacto relativamente moderado aunque importante, con bajas para este año de 5,4% y de 6,3%, respectivamente.

“Nuestra región soporta el peor impacto económico y en salud debido a la Covid-19 de todo el mundo, algo que exige mayor claridad respecto de cómo combatir la pandemia y recuperar el rumbo económico de cara a una rápida recuperación”, dijo Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe.

En cuanto a las causas detectadas, las economías de la región se ven afectadas por una caída en la demanda externa, una mayor incertidumbre económica, un colapso del turismo y las consecuencias de meses de confinamiento con el fin de contener la propagación de la enfermedad.

«Los gobiernos deberán hallar la manera de retomar la consolidación fiscal luego de un período de gasto elevado en estímulos económicos y transferencias sociales de emergencia», indica el informe.

“Los gobiernos deben proteger a los más vulnerables mientras adecúan las normas sanitarias y de seguridad en todos los sectores y actividades, en especial el de la educación, para que la probabilidad de contagio siga siendo baja mientras la vida continúa”, dijo por su parte Martín Rama, economista en jefe del Banco Mundial para la región de América Latina y el Caribe, encargado de presentar el documento.

Esta crisis llega tras años de lento crecimiento económico y escaso progreso en términos de indicadores sociales, e inmediatamente después de una ola de disturbios sociales en varios países de la región.

Sin embargo, el Banco rescató que «a pesar de las perspectivas negativas, existen señales de que el impacto podría ser menos grave de lo que inicialmente se temía», ya que «el comercio mundial de bienes regresa a niveles anteriores a la crisis y los precios de las materias primas se han mantenido relativamente bien».

Por otro lado, el Banco apuntó que «luego de una caída inicial abrupta, las remesas en general son mayores que hace un año, y son pocos los países que no pueden acceder a los mercados financieros internacionales».

En este sentido, indicó que «fue muy importante que los paquetes de estímulo llevados a cabo por distintos gobiernos fueran en general robustos, a pesar de las restricciones fiscales, y que buena parte de los recursos adicionales fueran a transferencias sociales, ya que el efecto multiplicador de estas transferencias sobre la actividad económica es significativo».

El informe revela que un mejor diseño de las licitaciones en Salud podría reducir el gasto público regional en medicamentos, entre un 12% y 15%.

Para el expresidente del Banco Mundial Robert Zoellick solo hay una manera de que la economía mundial salga de la actual crisis provocada por la pandemia del coronavirus: la cooperación entre países.

Es «la única forma en que la economía mundial saldrá de la recesión».

Zoellick, quien se desempeñó como presidente del Banco Mundial entre 2007 y 2012, los años que abarcaron la crisis financiera mundial, dijo que su mayor preocupación eran las crecientes tensiones entre Estados Unidos y China.

De hecho, calificó la ruptura entre ambos países una seria amenaza para la recuperación económica mundial.

«Creo que (la relación) está en caída libre hoy y no creo que sepamos dónde está el fondo, y esa es una situación muy peligrosa», agregó.

Además advirtió que «el mundo podría parecerse más al mundo de 1900, cuando las grandes potencias estaban compitiendo», si los países comienzan a alejarse de la globalización y persiguen intereses nacionalistas.

Crisis financiera

Como dirigente del Banco Mundial, Zoellick trabajó en estrecha colaboración con el Fondo Monetario Internacional y los gobiernos de todo el mundo para abordar la crisis financiera.

«La crisis financiera de 2008-09 fue un acontecimiento muy grave, pero el G-20 y los bancos centrales cooperaron. El presidente (George W.) Bush y el entonces presidente (Barack) Obama fueron parte de los esfuerzos internacionales con (el entonces primer ministro de Reino Unido) Gordon Brown», dijo.

«Francamente, incluso China tenía un programa de estímulo muy fuerte y también cooperó de varias maneras. Hoy no tenemos ese tipo de cooperación».

El expresidente del Banco Mundial, pidió a Estados Unidos que trabaje en estrecha colaboración con China para encontrar una solución a la pandemia, en lugar de «acusarlos por ello».

Fuente: BBC

 

 

El G20 ha decidido que la deuda de los países más pobres quedará suspendida durante 12 meses para ayudar a estos países a liberar recursos y favorecer que puedan luchar con mayor fuerza contra el coronavirus. El ministro saudita di Finanzas y presidente por turno del G20, Mohammed al-Jadaan, encargado de anunciar el acuerdo, declaró que “tenemos un compromiso claro, junto con organizaciones internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y nuestro acuerdo significa que los países pobres no deben preocuparse por sus vencimientos de deuda durante los próximos 12 meses”.

La suspensión, aclaró, es efectiva “inmediatamente desde el anuncio” y “para los países pobres que pidan contención”. Según los datos que maneja el Banco Mundial, el acuerdo afecta al pago de servicios de deuda por valor de 14.000 millones de dólares en lo que resta de 2020- El G20, en el comunicado emitido tras la reunión virtual, también insta “a los acreedores privados, a través del Instituto Internacional de Finanzas, a participar en esta iniciativa en términos comparables”.

En el acuerdo ha jugado un papel crucial la disposición de China, que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales prestamistas de los países en desarrollo. En un comunicado conjunto, la directora del FMI Kristalina Georgieva, y el presidente del Banco Mundial, David Malpass, calificaron la iniciativa como “poderosa y de acción rápida”, celebrando por anticipado que “ayudará a proteger las vidas de millones de personas en los países más vulnerables”. “De esta forma, dejamos a los países afectados mayor margen de maniobra financiera para invertir en la protección sanitaria de sus poblaciones con efecto inmediato”, afirmó el ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, que se refirió a la decisión como “un gesto de solidaridad internacional de dimensiones históricas”.

El G20 ha tomado esta decisión inmediatamente después de que los ministros del G7 apoyasen la pausa temporal en el pago de las deudas para este bloque de países, en respuesta a la petición efectuada por 18 jefes de Estado europeos y africanos, solicitando un alivio de la deuda y un paquete de estímulos de unos 100.000 millones de dólares para el continente africano.

Fuente: ABC.es

Los organismos financieros globales también pusieron a la crisis del coronavirus en el centro de su agenda política.

El presidente del Banco Mundial, David Malpass, pidió a los países industrializados que no exigan a las naciones más pobres el pago de sus deudas soberanas y así puedan derivar esos recursos al combate de la pandemia y para atacar los efectos económicos negativos de las medidas sanitarias.

En tanto, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, indicó que 80 países se comunicaron con la entidad para solicitar facilidades financieras. En ese grupo está la Argentina, que pidió no pagar la deuda por los próximos cinco años.

Este jueves, los líderes del G-20 mantendrán un encuentro mediante videoconferencia en donde el tema excluyente será la crisis sanitaria y económica que disparó el coronavirus.

Hay un fuerte cambio de la agenda económica global, ya que la crisis abrió un enorme espacio para hacer política económica expansiva y por primera vez desde la crisis de 2008/09 ya no importan los resultados negativos en materia fiscal: las prioridades son la salud de la población y mantener el nivel de empleo. «Esto es una emergencia global que requiere de políticas globales valientes y contundentes», considera el ministro de Economía, Martín Guzmán.

En una teleconferencia en el marco de las reuniones previas del G-20, el titular del Banco Mundial (BM), David Malpass, pidió un cambio de prioridades para la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que es la entidad del BM que presta ayuda a los 76 países más pobres, de los cuales 39 están en Africa.

La AIF está supervisada por 173 “naciones accionistas” entre las cuales tienen el peso más significativo los países desarrollados. Se trata de créditos baratos en relación a las tasas de mercado. Según datos oficiales, hay comprometidos 75 mil millones de dólares por esta vía entre 2018 y 2020.

“Pido a los líderes del G-20 que permitan a los países más pobres suspender todos los pagos de deuda oficial bilateral hasta que el Banco Mundial y el FMI hayan evaluado por completo sus necesidades de reconstrucción y financiamiento”, dijo Malpass.

“Insto a todos los acreedores oficiales de los países más pobres a actuar con efecto inmediato para ayudar a los países de la AIF, a través del alivio de la deuda, permitiendo que concentren sus recursos en la lucha contra la pandemia. Muchos países van a tener que reestructurar totalmente sus deudas e incluir quitas”, agregó Malpass.

El BM anunció un incremento de 14 mil millones de dólares en su línea “fast track facility”, de los cuales 8 mil estarán destinados a empresas privadas y 6 mil millones de dólares para ayudar a los sistemas de salud. Malpass dijo que el organismo podría desplegar hasta 150 mil millones de dólares su capacidad de préstamo en los próximos 15 meses.

Por su parte, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que 80 países se comunicaron con el organismo para pedir algún tipo de facilidad financiera. “Estamos trabajando de cerca con otras instituciones financieras internacionales para proporcionar una respuesta coordinada”, dijo la funcionaria, y detalló que el FMI aumentará su capacidad de crédito en 1 billón de dólares.

El FMI prevé que la economía global va a caer un 1,5 por ciento. En los próximos días, el organismo va a publicar un documento en donde detalla la situación económica y el impacto del Covid-19.

Entre los países que se comunicaron con el Fondo para pedir ayuda está la Argentina. Días atrás, el presidente, Alberto Fernández, llamó a Georgieva y le agradeció por el apoyo del organismo al país en la negociación de la deuda externa con los bonistas privados. Además, “le dije al FMI que en los próximos cinco años no les podemos pagar un peso”, contó después el mandatario. «Antes de la pandemia, yo le había dicho al FMI que no podíamos pagar a costa de nuestro pueblo. Ahora tengo mil razones más», sostuvo Fernández.

El FMI estima que la Argentina va a requerir un alivio de sus pagos de deuda externa de entre 55 y 85 mil millones de dólares en los próximos diez años para el sendero de los pasivos externos vuelva a ser sostenible.