La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) oficializó el nuevo incremento en las jubilaciones y pensiones que regirá a partir de noviembre de 2025.
El ajuste mensual, determinado por la inflación de septiembre informada por el INDEC, será del 2,1% e incluirá la continuidad del bono extraordinario de $70.000 para reforzar los ingresos de los sectores más vulnerables.
Cuánto cobrarán los jubilados en noviembre 2025
Con el nuevo incremento, la jubilación mínima pasará a ser de $333.160,64, mientras que quienes reciban el bono adicional de $70.000 percibirán un total de $403.160,64.
El refuerzo continuará alcanzando también a pensionados, beneficiarios de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) y pensiones no contributivas, según confirmaron desde el organismo previsional.
De acuerdo con lo publicado por Radio Mitre 100 Radios, este bono busca compensar la pérdida de poder adquisitivo frente a la inflación persistente y garantizar un alivio económico para los adultos mayores.
Un sistema de movilidad más ágil
Desde principios de 2024, el Gobierno nacional implementó un nuevo esquema de movilidad previsional mensual, que actualiza los haberes de acuerdo con la inflación informada por el INDEC dos meses antes del pago.
Este modelo reemplazó al sistema trimestral anterior, que generaba un mayor desfase con la realidad económica. Con este cambio, las autoridades buscan mantener el valor real de las jubilaciones frente al constante aumento del costo de vida.
Aunque el incremento del 2,1% no logra compensar la inflación acumulada del año, representa una actualización más dinámica, acompañada por bonos extraordinarios que ya se convirtieron en una herramienta frecuente para mitigar los efectos de la suba de precios.
Un alivio parcial en un contexto complejo
El aumento y la continuidad del bono refuerzan los ingresos mínimos de más de un millón de jubilados y pensionados en todo el país. Sin embargo, los especialistas advierten que las mejoras resultan insuficientes para cubrir la canasta básica del adulto mayor, que sigue creciendo mes a mes.
Pese a ello, la medida es vista como un respiro temporal para los beneficiarios del sistema previsional, que enfrentan una economía marcada por la inflación y la pérdida de poder de compra.




