La Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena contra el expolicía federal Juan Carlos Alzugaray por su participación en el secuestro del abogado boliviano Gustavo Manuel Medina Ortiz, ocurrido en Salta en octubre de 1975.
El tribunal determinó por mayoría que el hecho constituye un crimen de lesa humanidad, reafirmando su imprescriptibilidad y su encuadre dentro del plan represivo coordinado conocido como Plan Cóndor.
Los fundamentos de la sentencia y la disidencia
Los jueces Angela Ledesma y Guillermo Yacobucci rechazaron el recurso de la defensa y ratificaron la condena por privación ilegítima de la libertad, aunque absolvieron al imputado del delito de homicidio agravado. Esta última decisión generó la disidencia del magistrado Alejandro Slokar, quien votó en contra de la absolución y propuso mantener la responsabilidad por el homicidio.
Slokar consideró que la desaparición de Medina Ortiz formó parte de un «sistema de eliminación física de opositores políticos» que no debe interpretarse de forma aislada. En su análisis, el magistrado destacó que Alzugaray integró una estructura jerárquica que ejecutaba detenciones ilegales y desapariciones forzadas más allá de las fronteras, con apoyo logístico de agencias estadounidenses.
El contexto represivo y la víctima
La sentencia reconstruyó el contexto personal y político de la víctima. Medina Ortiz era un abogado y militante sindical que había escapado de Bolivia tras ser perseguido por el régimen de Hugo Banzer. Según la información a la que accedió La17, durante su estadía en Argentina sufrió hostigamientos y amenazas, incluido un allanamiento previo y advertencias directas de Alzugaray.
Entre los elementos probatorios más significativos se destacaron las declaraciones de los hijos menores de la víctima, de 11 y 12 años al momento del secuestro. Ambos relataron cómo un grupo armado, integrado por agentes argentinos y bolivianos, irrumpió en el domicilio familiar durante la madrugada y se llevó a Medina Ortiz, escena que marcó el inicio de su desaparición forzada.




