La aceleración digital avanza a un ritmo que redefine los sistemas, los datos y la inteligencia artificial como un único ecosistema conectado
Según Ámbito, 2026 se perfila como un año decisivo en el que la automatización inteligente y la infraestructura avanzada marcarán el rumbo tanto en el mundo como en Argentina.
La modernización empresarial y el avance de los agentes de IA
Las compañías globales están encarando un proceso de modernización profundo. Expertos destacan que muchas aún operan con sistemas de más de 30 años, lo que impulsa la necesidad de integrarlos con inteligencia artificial y arquitecturas de datos más flexibles.
Gartner anticipa que en 2026 el 40% de las aplicaciones empresariales incorporará agentes de IA, frente al 5% actual. Estos sistemas actuarán como asistentes especializados capaces de ejecutar tareas, analizar información y comunicarse entre sí mediante protocolos diseñados para que la IA opere de manera autónoma dentro de los procesos corporativos.
La tendencia marca un cambio de paradigma: la inteligencia artificial ya no será un complemento, sino una pieza estructural de las plataformas empresariales.
Datos integrados y decisiones más precisas
El crecimiento en infraestructura digital también será clave. Las organizaciones avanzan hacia modelos de datos federados que permiten descentralizar la gestión sin perder control ni calidad.
Tecnologías como edge computing, IoT y robótica impulsarán un entorno donde la información se procesa cerca del lugar en el que se genera, reduciendo tiempos y mejorando la capacidad de respuesta. Consultoras especializadas proyectan un crecimiento sostenido en estas áreas hasta 2030, impulsado por la necesidad de entornos más rápidos, seguros y eficientes.
La combinación de datos normalizados, procesamiento distribuido e IA generativa permitirá decisiones más ágiles y fundamentadas en evidencia.
Argentina apuesta a infraestructura inteligente
En el plano local, el foco estará puesto en tres áreas estratégicas: Wi-Fi 6/6E, videoseguridad inteligente y comunicaciones críticas.
De acuerdo con especialistas del sector tecnológico, Argentina experimentará un salto cualitativo en conectividad, especialmente en sectores como salud, educación, retail y manufactura, donde la demanda de redes de alta densidad crece año tras año.
La videoseguridad dará un salto hacia sistemas con analítica avanzada, sensores múltiples y procesamiento en el borde, elementos clave para mejorar la precisión y reducir tiempos de respuesta.
Finalmente, las comunicaciones de misión crítica —fundamentales para la energía, la minería, el transporte y la seguridad pública— evolucionarán hacia redes más robustas, interoperables y con capacidades predictivas.
El desafío central: integrar para crear valor
El denominador común de este nuevo escenario tecnológico es la integración. Las empresas ya no pueden pensar en datos, infraestructura e inteligencia artificial como unidades aisladas.
Los especialistas coinciden en que 2026 será un año de consolidación: el momento en que la tecnología deje de experimentarse y comience a integrarse plenamente para generar valor, eficiencia y resiliencia en el tejido productivo y en los servicios públicos.
Si 2025 marcó el terreno de prueba para la inteligencia artificial, 2026 será el año en que su impacto se vuelva estructural. El desafío para empresas y organizaciones argentinas será transformar esta convergencia en soluciones reales que mejoren la productividad, la seguridad y la conectividad del país.




