El partido radical convocó a elecciones para el 12 de diciembre donde renovará su conducción nacional, en un proceso donde el actual presidente Martín Lousteau confirmó que no buscará la reelección.
La Unión Cívica Radical celebrará su plenario de delegados en la sede central de la calle Alsina en Buenos Aires, marcando el final del mandato de Lousteau quien enfrentó fuertes cuestionamientos internos durante su gestión. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el senador nacional culmina su período y dejará la presidencia del centenario partido.
El retiro de Lousteau y los cuestionamientos
Martín Lousteau, actual presidente del comité nacional y senador nacional, decidió no presentarse para un nuevo mandato al frente de la UCR. Su gestión fue fuertemente cuestionada por diversas vertientes internas del partido, particularmente por el apoyo que brindó al presidente Javier Milei en el Congreso Nacional, lo que generó intensos chispazos y divisiones al interior de la fuerza política. Lousteau dejará la presidencia para asumir como diputado nacional en los próximos días.
La convocatoria al plenario de delegados
La reunión está programada para el 12 de diciembre a las 14 horas en la tradicional sede radical de la calle Alsina en Buenos Aires. El plenario estará integrado por cuatro representantes de cada jurisdicción provincial, dos de la Juventud Radical, Franja Morada, el Foro de Intendentes, la Organización de Trabajadores Radicales y la UCR Diversidad, conformando el cuerpo electoral que elegirá al nuevo liderazgo partidario.
El contexto de la sucesión radical
La decisión de Lousteau de no buscar la reelección, en primer lugar, abre un complejo proceso sucesorio dentro del radicalismo. Este partido enfrenta, en consecuencia, un momento particularmente delicado. Por un lado, debe definir con claridad su rumbo político frente al gobierno de Javier Milei. Al mismo tiempo, necesita recomponer con urgencia su unidad interna. Por lo tanto, los correligionarios deberán elegir pronto quién ocupará la silla que dejará el economista. En definitiva, se trata de una elección crucial que marcará el futuro inmediato de esta histórica fuerza política.
En este sentido, la renovación de autoridades en la UCR representa sin duda un punto de inflexión. El partido busca, a través de este proceso, recomponer su identidad y, además, definir una estrategia política de cara a los próximos desafíos electorales. Todo esto ocurre en un contexto donde, cabe destacar, las divisiones internas y el difícil posicionamiento frente al gobierno nacional han generado tensiones muy significativas al interior de la centenaria agrupación.




