La tensión diplomática volvió a escalar tras el ultimátum que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó a su par ucraniano, Volodímir Zelenski
Según C5N, la Casa Blanca le dio plazo hasta el jueves 27 de noviembre para aceptar un plan de paz elaborado en conjunto con Rusia, que busca poner fin a casi cuatro años de guerra.
Un acuerdo bilateral que sacude el tablero internacional
De acuerdo con lo publicado por Financial Times, Trump y Vladimir Putin habrían delineado un documento de 28 puntos con objetivos y exigencias para avanzar hacia el final del conflicto. El texto incluye garantías de seguridad para Ucrania y otros países europeos, aunque no especifica los mecanismos que asegurarían que Moscú no retome acciones bélicas en el futuro.
Profundas concesiones militares y territoriales
La propuesta implica cambios drásticos para Kiev. Ucrania debería reducir a la mitad su fuerza militar, eliminar armamento clave y aceptar la suspensión de la asistencia militar estadounidense, uno de los pilares de su resistencia desde 2022.
Además, el país debería ceder por completo la región del Donbás, territorio en disputa con Rusia desde 2014 y uno de los puntos más sensibles del conflicto.
Cambios culturales y religiosos en la propuesta
El plan también incluye disposiciones de carácter político y social: el ruso sería reconocido como idioma oficial del Estado en Ucrania, y se otorgaría estatus oficial a la rama local de la Iglesia Ortodoxa Rusa, decisiones que impactarían directamente en la identidad nacional ucraniana.
La misión diplomática y el mensaje final
El borrador fue entregado a Kiev esta semana por Steve Witkoff, enviado especial de Trump, quien mantuvo un encuentro en Miami con Rustem Umerov, secretario del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa ucraniano. Allí se repasaron los puntos centrales del acuerdo y se trasladó la urgencia de una definición.
El ultimátum de Washington abre un nuevo capítulo en una guerra que ya transformó la política mundial. Con presiones crecientes y exigencias profundas, Ucrania enfrenta ahora una de las decisiones más trascendentes de su historia reciente.




