El mercado cambiario argentino atravesó un año marcado por sobresaltos, ajustes en las reglas de juego y tensiones políticas y financieras
En ese contexto, el dólar oficial terminó 2025 con incrementos muy superiores a la inflación, mientras que los tipos de cambio paralelos mostraron un comportamiento más alineado con la evolución de los precios.
El recorrido del dólar estuvo condicionado por distintos hitos clave. Entre ellos, el alivio parcial de las restricciones cambiarias en abril, el complejo desarme de las LELIQ a mitad de año y la inestabilidad que siguió al proceso electoral de septiembre. A esto se sumó la intervención de Estados Unidos sobre el mercado de cambios en octubre, que buscó frenar la escalada de la divisa en un momento crítico.Según Ámbito, estos factores explican gran parte de la volatilidad registrada a lo largo del año.
Cotizaciones en la última rueda del año
Con la mayoría de las operaciones financieras suspendidas por el asueto bancario, este miércoles solo se movieron algunas variantes del dólar. El Contado con Liquidación (CCL) avanzó levemente y se ubicó en torno a los $1.524, aunque con un volumen reducido debido al cierre de la plaza local.
En tanto, el dólar blue se mantuvo estable alrededor de los $1.530 en la city porteña, mientras que el dólar cripto, que opera las 24 horas, rondó los $1.525, mostrando escasas variaciones en el cierre del año.
El desempeño del dólar oficial frente a la inflación
Al finalizar 2025, el dólar mayorista cerró cerca de los $1.457, con una suba anual superior al 41%. El dólar minorista del Banco Nación, por su parte, alcanzó los $1.480, reflejando un incremento similar, al igual que el dólar tarjeta, que terminó cerca de los $1.924.
Estos aumentos superaron ampliamente la inflación acumulada del período. De acuerdo a los últimos datos oficiales, el alza de precios rondó el 31% anual, dejando una brecha cercana a los 10 puntos frente a la suba del tipo de cambio oficial.
Los dólares paralelos, más alineados con los precios
A diferencia del dólar oficial, los tipos de cambio financieros y paralelos registraron subas más moderadas. El dólar MEP cerró el año con un incremento cercano al 26%, el CCL avanzó alrededor del 28%, mientras que el blue y el dólar cripto se movieron en torno al 24%.
Este comportamiento reflejó un mayor equilibrio entre oferta y demanda en los mercados alternativos, en contraste con las presiones que enfrentó el esquema oficial.
Con el cierre del año, el foco del mercado ya está puesto en el nuevo esquema de bandas cambiarias que comenzará a regir en los próximos días y que se ajustará por inflación. Su desempeño será clave para determinar si el dólar logra mayor estabilidad en un escenario económico que sigue siendo desafiante.




