El Presidente Javier Milei volvió a fijar posición sobre la tensión con la cúpula de la Asociación del Fútbol Argentino, afirmando que su gobierno no dará amparos, pero tampoco interferirá en la Justicia.
En una entrevista con el periodista Luis Majul, el Presidente Javier Milei se refirió directamente a la situación de los máximos dirigentes de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino. Fue categórico al afirmar que, ante eventuales irregularidades, su gestión «no otorgará amparos».
Según reportó el medio nacional C5N, el mandatario estableció una línea clara: «Si una persona comete un delito, tiene que pagar. Acá, en Argentina, el que las hace, las paga. Esa es una regla básica de este Gobierno». Con esta declaración, dejó explícitamente en manos del Poder Judicial la determinación de responsabilidades, sin comprometer una acción directa del Ejecutivo.
Distinción Entre lo Deportivo y lo Penal
Milei realizó una distinción crucial entre la autonomía de las instituciones deportivas y el marco legal general. Citó la postura de la FIFA, señalando: «Usted no se puede meter en la cuestión deportiva, pero no van a amparar gente cometiendo delitos, que es una cosa totalmente distinta». Esta aclaración busca despejar el temor a una posible sanción internacional por injerencia política, sugiriendo que una investigación judicial por presuntos delitos comunes no debería afectar el estatus deportivo del país, siempre que se respeten los canales formales.
Las Auditorías como Cumplimiento de la Ley, no Persecución
El Presidente vinculó sus declaraciones con las recientes auditorías que organismos como la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y la Inspección General de Justicia (IGJ)realizan sobre los balances de la AFA. Para Milei, se trata de un procedimiento de rutina aplicable a todos: «A todo el mundo se les exige balances. No pueden pretender estar fuera de la ley. Estamos todos sometidos a eso». Argumentó que si estos organismos de control no actuaran, estarían incurriendo en «incumplimiento de los deberes de funcionario público», desmarcando así la acción de una interpretación como «persecución política», alegación que ha esgrimido la conducción de la AFA.
El Límite: No Interferencia en la Justicia
Pese a la dureza de sus conceptos, Milei fue claro al marcar un límite a la acción del Poder Ejecutivo. Buscó despejar cualquier duda sobre una intromisión directa en los tribunales: «Yo he dejado siempre que actúen los organismos y la Justicia, no interfiero en esto». Con esta frase, reafirmó que el avance o no de una investigación contra Tapia y Toviggino dependerá exclusivamente de las pruebas que recabe y valore la justicia ordinaria, manteniendo una postura formal de separación de poderes.
En un contexto de máxima tensión por las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y denuncias contables, las palabras de Milei dejan claro que, si bien no impulsará causas, no habrá un escudo político para nadie ante una potencial acción de la Justicia.




