Crisis ambiental en Chubut: el avance de las llamas obligó al cierre total del Parque Nacional y a la evacuación de todos los servicios turísticos
La Patagonia argentina vive horas de extrema angustia. El incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces ha ingresado en una fase de «alta complejidad», obligando a las autoridades a disponer el cierre total del acceso al área protegida. La situación es crítica: todos los prestadores turísticos fueron evacuados de urgencia ante el avance de un frente que parece no dar tregua a los brigadistas.
Un escenario crítico para los bomberos de Esquel
El despliegue en el terreno es masivo pero, según los reportes desde la zona, insuficiente ante la magnitud del desastre. Bomberos voluntarios de Esquel, junto a brigadistas locales y dotaciones que llegaron desde otras provincias, combaten llamas que se reavivan «minuto a minuto». La tarea se ha vuelto una lucha desigual contra la naturaleza y la geografía del lugar.
De acuerdo con lo informado por la corresponsal Luciana Avilés para el medio C5N, existe una profunda preocupación por un fenómeno técnico conocido como «quema en retroceso», que está provocando que el fuego regrese sobre sectores que inicialmente no habían sido alcanzados, consumiendo vegetación que permanecía intacta dentro del polígono afectado.
Intervención oficial y complicaciones climáticas
La crisis ambiental ha escalado al plano político y administrativo. El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, impulsó la intervención de la Administración de Parques Nacionales (APN) tras más de 45 días de fuego activo. Esta medida, que desplaza a las autoridades anteriores por supuesta negligencia, busca regularizar el funcionamiento institucional y fortalecer la operatividad ante la emergencia.
Lamentablemente, el pronóstico para las próximas horas no es alentador. Se espera que los vientos se intensifiquen, lo que no solo dificultará el trabajo de los brigadistas en tierra, sino que podría dejar fuera de operatividad a los medios aéreos. «El Parque Nacional Los Alerces, como se conoció, no va a ser igual», advierten con tristeza quienes trabajan en la zona de desastre.




