Puerto Madryn cerró 2025 con 145.801 toneladas de desembarques, un volumen que lo sostuvo como segundo puerto pesquero de la Argentina en el balance anual.
La cifra lo ubicó detrás de Mar del Plata y por delante de Rawson, en un año donde el total nacional prácticamente no se movió, pero sí cambió la composición de lo que llegó a muelle. En el mapa patagónico, además, Rawson quedó tercero con 105.481 toneladas, y más atrás aparecieron Puerto Deseado y otras terminales del sur.
El dato de Madryn gana otra dimensión cuando se lo mira por especies, porque no se limita al volumen agregado. En calamar, el puerto chubutense reportó 65.914 toneladas de Illex, un número que lo colocó como una de las terminales con mayor peso en la zafra. En langostino, también resultó determinante: 59.454 toneladas desembarcaron allí durante el año, con un protagonismo claro dentro del circuito provincial. De acuerdo con LU17.
A nivel país, los desembarques marítimos totales sumaron 828.271 toneladas entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2025, considerando peces, crustáceos y moluscos. La estadística oficial provino de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía, y el análisis citado tomó como base esos registros. El volumen global se mantuvo muy cerca del año anterior, cuando se declararon 823.282 toneladas.
Esa estabilidad, sin embargo, no contó toda la historia del año. La foto cambia cuando se revisa qué especies traccionaron el total, porque el desempeño fue dispar. En 2025 se declararon 208.737 toneladas de calamar (Illex argentinus), 184.600 toneladas de langostino (Pleoticus muelleri) y 291.418 toneladas de merluza común (Merluccius hubbsi) del stock S41, tres rubros que explican una parte sustancial del movimiento en los puertos.
El contraste más visible apareció en el langostino, con una baja marcada respecto de 2024. El mismo informe remarcó que la temporada en aguas nacionales resultó atípica y dejó más de cien barcos paralizados durante más de tres meses, un factor que pesó sobre el volumen anual. En números, el langostino pasó de 222.163 toneladas en 2024 a 184.600 toneladas en 2025, con impacto directo en los puertos patagónicos que concentran esa descarga.
En sentido contrario, el calamar mostró un salto fuerte y cambió el mix de capturas. La flota potera reportó muy buenos niveles, con un global de 208.737 toneladas en 2025 frente a 154.956 toneladas en 2024. Ese crecimiento se reflejó en los muelles y en la operatoria de los puertos del sur, que captaron una porción importante del movimiento de la zafra.
La merluza, en cambio, sostuvo números parecidos y actuó como ancla de estabilidad. La estadística indicó 291.418 toneladas en 2025 contra 293.970 toneladas en 2024, valores muy similares. En la práctica, la merluza mantuvo el pulso industrial y aseguró un piso de actividad para el circuito que depende de ese recurso, más allá de los vaivenes de otras especies.
Si el recorte se amplía al conjunto de terminales, Mar del Plata siguió con una preeminencia clara en volumen, con 400.810 toneladas descargadas en 2025. El resto del cuadro mostró la gravitación patagónica: detrás de Madryn y Rawson, apareció Puerto Deseado con 58.856 toneladas, luego Caleta Paula con 35.324, Comodoro Rivadavia con 22.297 y Ushuaia con 21.447, entre los puertos mencionados en la estadística.
En el desglose por especie también se dibujó un mapa nítido de especialización. Para merluza hubbsi, Mar del Plata concentró 192.125 toneladas sobre un total nacional de 291.418, y detrás quedaron Caleta Paula (33.152), Comodoro Rivadavia (21.626), Puerto Madryn (20.508) y Puerto Deseado (14.799). En calamar, Mar del Plata declaró 99.697 toneladas, mientras Puerto Madryn registró 65.914 y Puerto Deseado 36.248, vinculadas a la etapa inicial de la zafra.
En langostino, el liderazgo de descargas se sostuvo en Rawson, con 103.007 toneladas entre enero y diciembre de 2025. Luego se ubicó Puerto Madryn con 59.454, y bastante más lejos Mar del Plata con 8.648 y Puerto Deseado con 5.228. Con esos datos, 2025 dejó una conclusión concreta: el total nacional casi no se movió, pero el año reordenó pesos internos entre especies y confirmó el papel de los puertos patagónicos en las capturas más dinámicas.




