El Día Mundial de la Lucha contra la Depresión, establecido el 13 de enero.
Busca generar conciencia sobre una enfermedad que afecta a millones de personas a nivel global.
A diferencia de la tristeza pasajera, la depresión es un trastorno multicausal que combina factores biológicos, psicológicos y sociales, con un impacto significativo en la vida diaria de quienes la padecen.
En Argentina, estudios recientes indican que cerca del 30% de los adolescentes presentan síntomas de depresión.
El por qué de la fecha
De acuerdo con R3AM780. La fecha surge en respuesta al aumento sostenido de diagnósticos de salud mental y al estigma histórico asociado a la depresión.
Organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), han impulsado campañas para integrar la salud mental en la atención primaria.
Y la instauración de este día permite a los gobiernos y organizaciones incrementar recursos y coordinar programas de prevención y tratamiento.
A lo largo de los años, la conmemoración ha evolucionado de una simple mención en calendarios internacionales a un movimiento social que busca la inclusión, el diálogo abierto y la eliminación de tabúes.
En Argentina
En Argentina, diversas iniciativas promueven debates en escuelas, universidades y lugares de trabajo, con el objetivo de fomentar la detección temprana.
Y el acompañamiento psicológico de adolescentes y adultos mayores, los grupos más vulnerables.
A nivel internacional
A nivel internacional, la jornada se utiliza para difundir guías de práctica clínica y avances en terapias farmacológicas y psicoterapéuticas.
Instituciones como la Asociación Americana de Psiquiatría y colegios médicos europeos presentan estadísticas sobre la prevalencia del trastorno-.
Y recomiendan estrategias para ampliar el acceso a tratamientos en distintas regiones.
Recordatorio
El Día Mundial de la Lucha contra la Depresión también pone énfasis en la educación de la sociedad, recordando que esta enfermedad no es un signo de debilidad.
Sino una condición que requiere comprensión, apoyo profesional y políticas públicas efectivas para proteger la salud mental de la población.




