La Usina Camad, un espacio de encuentro para productores locales ubicado en Puerto Madryn, comenzó a consolidarse como una atracción turística pensada especialmente para los visitantes que llegan a la ciudad a bordo de cruceros.
La propuesta, aún en etapa inicial, combina la degustación y venta directa de productos artesanales con la historia y la identidad patagónica, buscando convertirse en una parada obligada dentro del circuito turístico local.
Según LA17 el productor Marcelo Galichio, uno de los expositores del espacio, el objetivo es simple pero ambicioso: «mostrar lo que se produce en la ciudad y permitir que el visitante conozca, pruebe y compre». La herramienta clave para lograrlo es la degustación gratuita, que actúa como un imán para generar interés y establecer un vínculo directo con el turista.
Una apuesta a la próxima temporada: creciendo crucero a crucero
El proyecto comenzó a funcionar este año y, como toda iniciativa nueva, atraviesa una fase de aprendizaje y posicionamiento. Galichio señaló que ya realizaron varias aperturas y que la respuesta del público «comenzó a responder, aunque no en los niveles esperados inicialmente». La expectativa está puesta en la próxima temporada de cruceros 2026-2027, ya que la industria planifica sus itinerarios con mucha anticipación.
El productor fue claro al respecto: «Pensábamos que iba a haber más gente, pero crucero a crucero esto va aumentando». Para darse a conocer, ya realizaron acciones de difusión, distribuyendo volantes y comunicándose directamente con las navieras y las empresas que gestionan los circuitos turísticos en tierra.
De los cruceros a la comunidad local: una propuesta que busca expandirse
Más allá del turismo de cruceros, los productores de Camad ya están proyectando extender la propuesta a la comunidad local y a otros turistas. Una de las ideas que evalúan es abrir los viernes por la tarde-noche con un esquema de paseo al aire libre, donde los madrynenses y visitantes puedan acercarse a degustar y adquirir productos directamente de sus creadores.
En el espacio, los visitantes pueden encontrar una amplia variedad de productos típicos de la región, como gin patagónico, dulces regionales, miel, alfajores artesanales y otros alimentos y bebidas. Galichio destacó el interés genuino de los turistas: «Cuando uno les cuenta la historia [del producto], pega mucho». Esta conexión emocional, sumada a la experiencia de la degustación, ha resultado en una fórmula exitosa: «el que degusta, compra», afirmó, sorprendido por la efectividad de la dinámica.
La puesta en valor de la producción local y la creación de un vínculo directo entre el creador y el consumidor son los pilares de esta iniciativa. Aunque el camino recién comienza, Camad se perfila como un nuevo atractivo que enriquece la oferta turística de Puerto Madryn, agregando una capa de autenticidad y sabor local a la experiencia del visitante.




