El aumento poblacional, el cambio climático y la acumulación de combustible intensifican los incendios en la región
La Comarca Andina enfrenta una era de incendios forestales más virulentos. En los últimos diez años, más de 46.000 hectáreas se vieron afectadas, mientras el aumento poblacional, la sequía y la acumulación de combustible intensifican el riesgo de siniestros.
Historia de incendios y cambios en el territorio
En la última década, la región sufrió alrededor de 12 incendios de gran magnitud, afectando especialmente las áreas de interfase entre lo urbano y lo rural. Solo en enero pasado, un fuego iniciado en Puerto Patriada consumió 12.000 hectáreas en seis días, alcanzando localidades como El Hoyo y Epuyén.
Mariano Amoroso, investigador del Conicet y profesor de Agroecología en la UNRN, explicó que los incendios son un agente natural del paisaje, pero su comportamiento ha cambiado por la intervención humana. “El fuego no comenzó el 5 de enero; es un proceso que arranca varias décadas atrás”, indicó, recordando el uso histórico del fuego por pueblos originarios y las políticas de ocupación territorial del Estado argentino desde mediados del siglo XIX.
El rol de la supresión y la acumulación de combustible
Entre los años 30 y 40, la creación de Parques Nacionales y áreas de conservación promovió la supresión de incendios. Amoroso señala que esto provocó la acumulación de material combustible: “Cuando se quema una plantación de especies exóticas, el fuego arde de manera más intensa”.
El cambio climático agrava la situación: temperaturas extremas más frecuentes, reducción de precipitaciones y sequías prolongadas aumentan la vulnerabilidad de la región. En El Bolsón, los días de verano con más de 30°C pasaron de 4-6 en los 90 a casi 30 en los últimos cinco años, quintuplicando el estrés hídrico y la combustibilidad del entorno.
Nuevos desafíos para la población y el manejo territorial
La población de la Comarca Andina se duplicó en la última década, incrementando la exposición al riesgo y dificultando la eficacia de los servicios de combate de incendios. Amoroso recomienda rediseñar el territorio y revisar el desarrollo urbano y económico, enfatizando la prevención: “Es más económico y eficiente trabajar en la prevención que en el combate”.
Según el especialista, los incendios continuarán amenazando la región, pero planes de prevención, educación sobre el cambio climático y manejo del combustible pueden reducir su impacto.
De acuerdo con Diario Rio Negro, la Comarca Andina transita una etapa crítica frente a los incendios forestales. La combinación de factores históricos, climáticos y humanos exige políticas de prevención y concientización para minimizar los daños futuros.




