Más allá de la cuota mensual, internaciones, traslados y honorarios médicos diferenciales pueden generar gastos imprevistos. Una nueva cobertura complementaria busca ser la «billetera» para esos costos.
Elegir una prepaga u obra social es un paso fundamental para garantizar la atención médica, pero pocos advierten los gastos que quedan fuera de la cuota mensual. Prótesis importadas, traslados, honorarios extra y hasta los ingresos perdidos por una internación suelen ser costos que impactan directamente en el bolsillo del afiliado.
Según Noticias Argentinas, ante este escenario, han surgido seguros complementarios que funcionan como una «billetera de libre disponibilidad» para cubrir estos gastos invisibles, con costos que parten desde los $14.000 mensuales.
El universo de los costos invisibles: lo que la cartilla no resuelve
Las prestaciones básicas están cubiertas, pero un evento de salud complejo o inesperado puede desencadenar una serie de desembolsos adicionales significativos. Estas son algunas de las situaciones más comunes donde la cuota de la prepaga no alcanza:
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Prótesis importadas: Mientras las prepagas están obligadas a cubrir prótesis nacionales, la diferencia para acceder a una importada, muchas veces recomendada por el médico, corre por cuenta del paciente.
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Traslados y alojamiento: Si una cirugía de alta complejidad requiere viajar a otra ciudad, la prepaga cubre el procedimiento, pero no los pasajes, la estadía o la comida del paciente o sus familiares.
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Honorarios médicos diferenciales: Es frecuente que cirujanos o anestesistas de renombre cobren un «plus» por sus servicios, un monto que no está incluido en el convenio con la obra social.
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Pérdida de ingresos: Para trabajadores independientes, monotributistas o autónomos, cada día de internación significa un ingreso que se pierde, un vacío que ninguna prepaga repara.
Los planes de salud: un abanico de precios y coberturas amplio
El mercado de las prepagas en Argentina ofrece opciones para todos los bolsillos, con una variación de precios abismal según la cobertura, la edad y la geografía. Según datos de plataformas especializadas como miobrasocial.com.ar, las más elegidas son Médicus, OSDE y Swiss Medical.
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Planes económicos: Empresas como Hominis o Premedic ofrecen coberturas básicas por valores que parten de los $90.000 a $95.000 mensuales por persona.
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Planes intermedios: Opciones populares como el OSDE 210 o el Swiss Medical S1 para un adulto de 30 años pueden rondar entre $160.000 y $230.000.
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Planes premium: Las coberturas más completas de las principales empresas pueden superar holgadamente los $700.000 e incluso llegar al $1.000.000 mensuales.
La «billetera de salud»: un seguro complementario para gastos imprevistos
Para cubrir este vacío financiero, algunas aseguradoras han desarrollado productos específicos. Se trata de un seguro que, por un costo adicional de entre $14.000 y $29.000 mensuales, entrega al asegurado una indemnización en efectivo («cash») de libre disponibilidad ante cualquiera de las situaciones no cubiertas mencionadas.
La clave de este producto, como explica Rogelio Suárez, jefe de Salud de La Segunda Seguros, es la flexibilidad. «Es una cobertura pensada para acompañar integralmente al asegurado. Especialmente en situaciones donde la prepaga no llega», señaló. El dinero recibido puede usarse para pagar la diferencia de una prótesis, costear un viaje, cubrir gastos domésticos durante una convalecencia o reemplazar ingresos perdidos, sin tener que tocar ahorros o endeudarse.
Una herramienta clave para trabajadores independientes y familias
Este tipo de cobertura complementaria se presenta como una herramienta de protección financiera especialmente valiosa para segmentos vulnerables a la interrupción de ingresos.
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Para autónomos y monotributistas: La opción de «Renta Diaria por Internación» actúa como un reemplazo temporal de los ingresos, algo vital para quienes no tienen licencia paga.
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Para cualquier familia: La posibilidad de recibir una suma de dinero en un plazo breve (aproximadamente 15 días hábiles) permite afrontar emergencias sin desbalancear el presupuesto mensual, brindando una capa extra de seguridad y tranquilidad.
Contratar una prepaga es el primer paso para cuidar la salud, pero no es un escudo contra todos los costos asociados a un tratamiento. Los «gastos invisibles» son una realidad que puede generar un estrés económico adicional en momentos ya de por sí difíciles. Los seguros complementarios de indemnización en efectivo emergen como una solución pragmática para cerrar esa brecha, ofreciendo liquidez inmediata y libertad para decidir cómo cubrir las necesidades más urgentes. En un contexto de precios variables y coberturas siempre limitadas, informarse sobre estas alternativas puede marcar la diferencia entre una crisis manejable y un problema financiero mayor.




