La Justicia dispuso el arresto domiciliario por 60 días para el acusado, en una investigación que avanza entre contradicciones y el análisis de pruebas como una salamandra y un teléfono celular.
La investigación por la muerte de Oscar Fabián Díaz en Esquel ha dado un paso significativo, aunque bajo estrictas condiciones. Este jueves, en una audiencia de control, la Fiscalía de Esquelconsintió en que el imputado cumpla prisión domiciliaria por 60 días en la casa de su madre.
Según Jornada, los fiscales María Bottini y Julián Forticonsideraron que, si bien persisten riesgos procesales, el avance del caso permite una medida menos severa que la prisión preventiva, siempre que se respeten prohibiciones estrictas de contacto con testigos y la familia de la víctima.
Tres pilares de la investigación: dudas, testigos vulnerables y pruebas técnicas
La Fiscalía, que avanza en un caso marcado por la complejidad, ha estructurado su investigación sobre tres pilares fundamentales que intentan despejar las dudas sobre lo ocurrido la noche del hecho.
En primer lugar, existen fuertes dudas sobre el argumento de defensa. El imputado asegura haber actuado en legítima defensa de una mujer, pero los fiscales cuestionan por qué, de ser así, huyó inmediatamente del lugar sin asistir a la supuesta mujer agredida ni dar aviso a las autoridades.
El segundo pilar es el estado de los testigos presenciales. La investigación se complica porque los únicos testigos directos padecen problemas de alcoholismo crónico, lo que genera relatos confusos y contradictorios sobre horarios y hechos. Esta situación obliga a los investigadores a priorizar la evidencia científica por sobre los testimonios.
El tercer pilar, y quizás el más esperado, son las pericias técnicas. El informe preliminar de la autopsia determinó que Díaz falleció tras recibir un golpe en el cráneo con una salamandra (estufa de hierro). Una de las grandes incógnitas es si el golpe ocurrió durante una pelea o si la estufa fue arrojada cuando la víctima ya estaba en el suelo. Además, el imputado entregó voluntariamente la clave de su teléfono celular, cuyo análisis, previsto para fines de enero, podría aportar datos clave sobre los momentos previos y posteriores al crimen.
Condiciones estrictas y próximos pasos en la causa
La jueza a cargo de la audiencia consideró que, aunque existen riesgos de fuga o de que el imputado pueda influir en testigos vulnerables, la investigación ha avanzado lo suficiente como para modificar la medida cautelar. Sin embargo, la prisión domiciliaria no es libertad.
El imputado tiene terminantemente prohibido acercarse o contactar por cualquier medio a los testigos del caso y a la familia de Oscar Díaz. Mientras tanto, la Fiscalía avanzará con pericias clave: análisis de ADN, estudios sobre la estufa de hierro y el ya mencionado análisis del teléfono celular. Estos resultados serán determinantes para definir si se mantiene la calificación de homicidio simple o si, efectivamente, se configuró un exceso en la legítima defensa, en un caso que aún está lejos de cerrarse.




