La respuesta de Díaz-Canel llegó tras nuevas advertencias de Washington y volvió a poner en primer plano la tensión política y diplomática entre Cuba y Estados Unidos
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, rechazó de plano las recientes advertencias de Estados Unidos y aseguró que su país es “libre, independiente y soberano”, en un contexto de tensión creciente en la región del Caribe tras las amenazas de cortar suministros de petróleo y apoyo financiero. La información fue extraída según ámbito y se complementa con comunicados oficiales difundidos por el Gobierno cubano.
Díaz-Canel responde a las acusaciones desde Estados Unidos
Las declaraciones del mandatario cubano surgieron luego de mensajes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en los que este advirtió a Cuba sobre el cese de petróleo y dinero proveniente de Venezuela, y la necesidad de “llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde”. En respuesta, Díaz-Canel escribió en redes sociales que “nadie nos dicta qué hacer” y cuestionó la moral estadounidense para señalar a Cuba, especialmente por acusaciones que lo acusan de recibir compensaciones por servicios de seguridad.
El líder cubano calificó como injustas y “enfermizas” las críticas que atribuyen a la Isla responsabilidad en su crisis económica, que según él es producto de décadas de sanciones y medidas coercitivas aplicadas por Estados Unidos. Reiteró que Cuba no agrede, sino que es agredida, y que está dispuesta a defender su patria “hasta la última gota de sangre”.
Las acusaciones de Trump y la defensa cubana
Trump afirmó recientemente que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba” tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro, alegando que la Isla recibía apoyo de Caracas a cambio de servicios de seguridad. En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, negó que el Gobierno haya recibido compensación económica o material por tales servicios y subrayó que Cuba no practica chantaje ni mercenarismo, a diferencia de lo que atribuyó a Estados Unidos.
Rodríguez también defendió el derecho soberano de Cuba a importar combustible de cualquier mercado dispuesto a exportarlo, sin interferencias externas o medidas coercitivas unilaterales.
Un contexto de tensión en el Caribe
Estas respuestas se dan en un marco tenso para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, intensificado por las recientes acciones militares en Venezuela y las amenazas de sanciones adicionales. La retórica de ambos países eleva la preocupación por el impacto en la estabilidad regional y en las delicadas relaciones diplomáticas que históricamente han marcado la interacción entre Washington y La Habana.
La fuerte respuesta de Cuba busca reafirmar su independencia y rechazar lo que considera presiones injustas desde Estados Unidos. En medio de un escenario geopolítico complejo, las posiciones de ambos gobiernos muestran que las tensiones en el Caribe podrían tener implicancias más amplias en la política hemisférica.




