El Departamento de Justicia de Estados Unidos modificó la acusación contra Nicolás Maduro tras su captura, eliminando referencias directas a su presunto rol como líder del “Cartel de los Soles”
El nuevo documento judicial redefine la estructura como un “sistema de clientelismo”, en un giro que contrasta con el discurso político de la Casa Blanca. La información fue difundida originalmente por Noticias Argentinas.
Un cambio inesperado en la acusación
La Fiscalía estadounidense revisó la imputación presentada contra el exmandatario venezolano. Aunque se mantienen los cargos por narcotráfico, el texto ya no lo describe como jefe de una organización criminal, sino como parte de una “cultura de corrupción” dentro del Estado venezolano.
Según datos citados por la Agencia Noticias Argentinas, las menciones al “Cartel de los Soles” pasaron de decenas en la acusación de 2020 a solo dos en la nueva presentación.
Un giro que contradice el discurso de Trump
El cambio de lenguaje genera un choque evidente con la narrativa del presidente Donald Trump, quien aseguró que la operación militar que terminó con la captura de Maduro buscaba “descabezar” al Cartel de los Soles.
Otros puntos de tensión:
- En 2025, EE.UU. había designado al grupo como Organización Terrorista Extranjera (FTO).
- Países como Argentina y Paraguay respaldaron esa clasificación.
- Analistas vienen cuestionando la existencia del cartel como estructura narco tradicional, señalando que podría tratarse más bien de actos de corrupción individual dentro de las fuerzas armadas venezolanas.
Comparecencia en Nueva York y defensa de Maduro
Pese al cambio de terminología, la presión judicial continúa. Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron este lunes en Nueva York, donde el venezolano se declaró “no culpable” de los cargos de narcoterrorismo y tenencia de armas.
Durante la audiencia, Maduro afirmó: “Soy un prisionero de guerra”, insistiendo en su legitimidad como presidente depuesto.
¿Qué es el Cartel de los Soles?
El término se utiliza desde hace años para referirse a oficiales de alto rango de las fuerzas armadas venezolanas presuntamente involucrados en el tráfico de cocaína. La nueva acusación sugiere un cambio de estrategia legal:
- Se abandona la idea de una organización criminal jerárquica.
- Se adopta la figura de “sistema de clientelismo”, más fácil de sostener judicialmente.
- El foco se desplaza hacia corrupción estatal y lavado de dinero, evitando la necesidad de probar una estructura narco formal.
El giro en la acusación contra Nicolás Maduro abre un nuevo capítulo en el proceso judicial que enfrenta en Estados Unidos. Mientras la Casa Blanca mantiene un discurso más duro, la Fiscalía parece optar por una estrategia legal más pragmática, centrada en la corrupción y no en la existencia de un cartel estructurado.




