La flota amarilla se muestra al mundo y sostiene empleo en Chubut.
La actividad pesquera de Chubut volvió a ganar protagonismo, esta vez a través de una producción audiovisual que expone el trabajo cotidiano de la flota amarilla y a quienes viven del mar. En un escenario económico complejo, el sector logra mantener niveles de empleo y actividad, mientras suma visibilidad a escala nacional e internacional.
En este contexto, la docuserie Captura Salvaje se convirtió en una ventana inédita para mostrar una de las principales economías regionales de la provincia. Según #La17, la producción logró trascender los puertos patagónicos y alcanzar audiencias fuera del país, posicionando a la pesca chubutense en nuevas pantallas.
La serie que puso a la pesca patagónica en primer plano
La docuserie Captura Salvaje se estrenó en la pantalla de Canal 13 y también se encuentra disponible en Prime Video Internacional, con llegada a 16 países. Así lo explicó Gustavo González, ex presidente de la Cámara de la Flota Amarilla de Chubut, quien destacó que los niveles de audiencia superaron las expectativas iniciales.
El objetivo central fue mostrar el proceso productivo del langostino salvaje patagónico y diferenciarlo del producto de criadero. La propuesta audiovisual apunta a destacar la calidad del recurso y el esfuerzo que implica su obtención en aguas del sur argentino.
Los trabajadores como protagonistas de la historia
A diferencia de otros relatos centrados en lo empresarial, la serie pone el foco en los trabajadores. Historias de vida, jornadas extensas, sacrificio y pertenencia construyen un relato que busca generar identificación social con una actividad que muchas veces permanece invisible para gran parte del país.
Esta mirada permitió humanizar la pesca y mostrarla como una fuente de trabajo genuino que sostiene a miles de familias, más allá de los números de exportación o los conflictos coyunturales.
Actividad y empleo en un contexto económico desafiante
La mayor exposición llega en un momento particular para el sector. A pesar de las tensiones fiscales, los costos crecientes y las dificultades comerciales, la pesca mantiene actividad plena y empleo estable. González señaló que sostener la operatoria y la paz social ya representa un logro significativo.
Sin embargo, advirtió que la rentabilidad es ajustada e incluso negativa en algunos casos, y remarcó que la pesca no recibió el mismo nivel de acompañamiento estatal que otras economías como el campo o el petróleo, pese a su importancia estratégica.
Tensiones administrativas y desafíos a futuro
Entre las preocupaciones actuales se encuentran los conflictos administrativos vinculados a la delimitación de zonas de pesca. El dirigente explicó que se trató de situaciones de desinformación y no de acciones deliberadas, y alertó sobre el impacto que puede tener la suspensión de despachos, que deja a los buques inactivos y afecta directamente al empleo.
Mientras tanto, el sector continúa participando en foros y espacios de debate para volver a posicionar a la pesca en la agenda pública, no solo como actividad económica, sino también como parte de la identidad productiva y cultural de la Patagonia.




