El gobierno de los Estados Unidos hizo públicas imágenes del presidente Donald Trump y su equipo de seguridad nacional supervisando en tiempo real la operación militar «Resolución Absoluta», que culminó con la captura de Nicolás Maduro.
Las fotografías, difundidas por la Casa Blanca, muestran al mandatario y sus principales asesores reunidos en la Sala de Situación, monitoreando minuto a minuto el desarrollo de la misión contra el líder venezolano.

El presidente Trump analiza información en tiempo real durante la operación «Resolución Absoluta». Las pantallas mostraban el despliegue de fuerzas y los objetivos en territorio venezolano.
Estas imágenes exclusivas, que ofrecen un vistazo sin precedentes al centro de mando de una operación militar extranjera, fueron distribuidas por los canales oficiales del gobierno estadounidense y recogidas de inmediato por las principales agencias de noticias internacionales.

La Sala de Situación de la Casa Blanca, el cerebro de la seguridad nacional estadounidense, fue el centro de mando desde donde se dirigió la histórica operación contra el régimen de Maduro.
Las imágenes del centro de mando: Trump al frente de la operación
Las fotografías oficiales capturan un momento de alta tensión y decisión. En ellas se observa al presidente Donald Trump sentado al frente de una larga mesa en la Sala de Situación de la Casa Blanca, un espacio reservado para crisis de seguridad nacional. A su alrededor, concentrados en pantallas y mapas digitales, se encuentran sus principales asesores militares y de inteligencia, entre los que se destacan el jefe del Estado Mayor Conjunto, el director de la CIA y el secretario de Defensa.

Las imágenes buscan transmitir un mensaje claro de control, determinación y liderazgo ejecutivo directo. Muestran a Trump recibiendo informes, aparentemente en comunicación con los mandos en el terreno, mientras se desarrollaba la compleja misión que combinó bombardeos aéreos con la incursión de fuerzas especiales en suelo venezolano. La publicación refuerza la narrativa de que el presidente estuvo personalmente al mando de cada fase crítica.
La operación «Resolución Absoluta»: un nombre con significado
La revelación del nombre en clave de la misión, «Resolución Absoluta» (Absolute Resolution en inglés), no es un detalle menor. Este nombre refleja la postura maximalista e irrevocable que la administración Trump adoptó frente al régimen de Maduro. Sugiere que el objetivo no era negociar, disuadir o sancionar, sino ejecutar una «resolución» definitiva y «absoluta» de lo que Washington considera una amenaza narco-terrorista en el hemisferio.

Diagrama que ilustra las fases de la operación «Resolución Absoluta»: desde los bombardeos iniciales hasta la incursión de fuerzas especiales para la extracción de Maduro y su esposa.
La difusión de estas fotos, horas después de que Trump anunciara la captura y amenazara con un segundo ataque, cumple una doble función. Por un lado, busca legitimar la acción ante la opinión pública doméstica e internacional, presentándola como una operación meticulosamente planificada y supervisada desde el más alto nivel. Por otro, actúa como una herramienta de disuasión psicológica contra el chavismo remanente en Venezuela, demostrando la capacidad y voluntad de Washington para monitorear y dirigir operaciones de alta complejidad en tiempo real.

Una narrativa de fuerza para el mundo
La publicación estratégica de este material visual es un capítulo más en la guerra de narrativasdesatada tras la intervención. Mientras los líderes chavistas en Caracas muestran resistencia a través de mensajes televisados, Estados Unidos responde con imágenes que muestran el poderío tecnológico y la cadena de mando detrás de la operación.

Estas fotografías sirven también para contrarrestar las críticas de improvisación o temeridad, proyectando una imagen de precisión y control absoluto. Al mostrar a Trump en el centro de la toma de decisiones, la Casa Blanca vincula directamente el éxito de la misión con el liderazgo personal del presidente, un mensaje con claras connotaciones políticas de cara a la opinión pública estadounidense en un año electoral.
La historia de la captura de Maduro ya no se cuenta solo con comunicados; ahora tiene imágenes oficiales que buscan grabar en la memoria colectiva el momento en que un presidente supervisó y ejecutó la caída de otro, redefiniendo para siempre las reglas de la intervención internacional en el siglo XXI.




