Un contraventor alojado en la Comisaría Primera de Esquel escaló a un entretecho la noche del jueves, generando un amplio operativo policial que rodeó toda la manzana para impedir su escape.
La noche del jueves 1 de enero estuvo a punto de terminar con un episodio de fuga en pleno centro de Esquel. Un hombre detenido por una contravención y alojado en un calabozo de la Comisaría Primera, ubicada en Rivadavia y Mitre, logró trepar a un entretecho del edificio policial, dando inicio a un operativo de grandes proporciones. Sin embargo, las autoridades aclararon que el sujeto nunca llegó a evadirse y finalmente fue reducido en el mismo lugar. Según Jornada.
El hecho ocurrió pasadas las 22 horas y movilizó de inmediato a efectivos de la Unidad Regional Esquel (URE) y de la propia comisaría. La rápida respuesta permitió controlar la situación, aunque no sin generar alarma inicial en la zona céntrica de la ciudad cordillerana.
Un operativo que rodeó la manzana céntrica
La reacción policial fue inmediata y contundente. Para asegurar el perímetro y evitar cualquier posibilidad de escape, los efectivos rodearon completamente la manzana donde se encuentra la dependencia policial. Esta área comprende las calles Rivadavia, Mitre, San Martín y Perito Moreno, e incluye también el predio del municipio de Esquel.
El despliegue generó una importante presencia policial en el corazón de la ciudad, lo que alimentó los primeros rumores sobre una fuga consumada. Sin embargo, la versión oficial pronto aclaró la naturaleza real del incidente.
La versión oficial: «No tenemos ningún evadido»
El jefe de la Unidad Regional Esquel, comisario mayor Hugo Melipil, fue el encargado de despejar las dudas y brindar la versión oficial de los hechos. En diálogo con medios locales, el alto oficial descartó de plano que se hubiera concretado una fuga.
«No tenemos ningún evadido», afirmó el comisario Melipil de manera categórica. Luego explicó con detalle lo sucedido: «Se trató de un contraventor que se trepó a un entretecho y quedó encerrado en ese lugar, y por eso se rodeó la manzana».
Esta aclaración confirmó que el detenido, lejos de haber logrado escapar, se encontraba atrapado en una zona de difícil acceso dentro del mismo complejo de la comisaría. El operativo, por lo tanto, estuvo dirigido a asegurar el área y proceder a su rescate y nueva aprehensión dentro del predio policial.
El episodio, si bien no culminó en una evasión, puso en evidencia los desafíos de seguridad en las comisarías y la necesidad de mantener protocolos estrictos.




