En un movimiento estratégico, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, convocó este miércoles a su núcleo político más cercano a una reunión en el Golf Club de Villa Gesell.
El objetivo central del encuentro, según Noticias Argentinas, es hacer un balance del año 2025 y, lo más importante, trazar las «directrices para la expansión de su proyecto político a nivel nacional» de cara al año electoral 2027.
Un Encuentro que Define las Reglas del Juego Interno
La cita en la ciudad costera no es casual. Casi un año atrás, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que lidera Kicillof, colocó allí su «piedra angular». A la reunión asistieron intendentes leales como Julio Alak (La Plata) y Jorge Ferraresi (Avellaneda), funcionarios provinciales y dirigentes territoriales. El encuentro ocurre en un momento de tensa calma dentro del peronismo bonaerense. Si bien el «enfrentamiento con La Cámpora se encuentra en una fase de tregua», la pulseada por la conducción del Partido Justicialista (PJ) provincial, actualmente presidido por Máximo Kirchner, es el «nuevo frente de batalla interna».
La próxima renovación de autoridades del PJ bonaerense, el 15 de marzo, es una pieza clave. Kicillof busca que el sillón sea ocupado por alguien de su «máxima confianza», como su vicegobernadora Verónica Magario o el intendente Alak, para alinear el partido a su gestión y a su proyecto presidencial. En contrapartida, Máximo Kirchner pretende mantener el control kirchnerista del partido.
La Ambición Federal y la Proyección Hacia 2027
El horizonte de Kicillof trasciende los límites de Buenos Aires. El gobernador «busca expandir sus dominios más allá del territorio bonaerense para empezar a construir una candidatura presidencial con perspectiva ‘federal'». El plan es ambicioso: instalar franquicias del MDF en cada provincia del país, tarea que encabezarán ministros como Andrés «Cuervo» Larroque y Carlos Bianco. Este proceso de emancipación política del kirchnerismo, que comenzó con gestos simbólicos como invitar a «entonar nuevas canciones», se consolidó con la decisión de desdoblar las elecciones bonaerenses en 2025, una medida que resultó en una «contundente victoria electoral» para su espacio.
Para esta construcción nacional, Kicillof no solo cuenta con su aparato político, sino también con el respaldo territorial de movimientos sociales como Barrios de Pie y un sector importante del Movimiento Evita. Además, coordina acciones con otros gobernadores de Unión por la Patria, como Gildo Insfrán (Formosa) y Sergio Ziliotto (La Pampa), quienes lo reconocen como una figura con «proyección presidencial».
La reunión en Gesell marca un punto de inflexión. Mientras el gobierno nacional enfrenta protestas sociales y una compleja coyuntura económica, Kicillof aprovecha la temporada de verano para ordenar sus filas, proyectar una imagen de unidad y planificar metódicamente una ofensiva política que tiene un objetivo claro: las elecciones presidenciales de 2027.




