Una investigación periodística ha puesto al descubierto graves acusaciones sobre la Asociación del Fútbol Argentino, que describen un sistema corrupto con todas las características de un “manejo mafioso”.
Según Noticias Argentinas, sostiene que una red de poder, compuesta por dirigentes y funcionarios protegidos, opera con impunidad para desviar fondos de la institución hacia cuentas personales.
El especialista en gestión cultural Darío Lopérfido, en su columna de opinión para la agencia, traza una línea directa entre estos supuestos desvíos millonarios de dinero y el liderazgo político de Sergio Massa, a quien señala como el “responsable político” detrás del manejo.
Millones en juego y una impunidad sistémica que evita renuncias
El artículo acusa a una estructura que roba “estrafalarias” sumas de dinero y opera con total impunidad. “En cualquier país, por mucho menos, la gente renuncia. En Argentina cualquier individuo ligado a una institución roba millones de dólares y no se le ocurre renunciar”, señala Lopérfido.
Este supuesto “manejo mafioso” se sostendría en un entramado que incluye: aval político, jueces amigos y un “aparato de extorsión enorme para intimidar denunciantes”. El texto apunta directamente a figuras de la conducción actual de la AFA, como el presidente ‘Chiqui’ Tapia, su segundo Pablo Toviggino, y el empresario Javier Faroni –este último denunciado por desviar fondos de su empresa representante de la AFA en el exterior.
La sombra política de Massa sobre el escándalo
La columna de opinión vincula directamente a Sergio Massa con los supuestos casos de corrupción. Según Lopérfido, “Toviggino y Faroni vienen del riñón de Massa”, a quien califica como “el político más impune de la Argentina” y “el verdadero jefe de la mafia que conoce todos los artilugios para salir indemne”.
La hipótesis central es que una extensa red de protección, que incluye políticos, jueces, fiscales y medios de comunicación, aseguraría su impunidad y la de sus cercanos. “Este tema de la AFA es un escándalo y todas las terminales de corrupción conducen a hombres de Massa”, afirma el autor. La denuncia también menciona las posibles consecuencias económicas del caso, advirtiendo que este tipo de episodios “atentan contra la seguridad jurídica” y van “en contra de las inversiones”.
El escándalo ya tiene eco internacional, pero sigue sin resolverse. Como indica la denuncia, los corruptos parecen tener “más poder que los que denuncian”, lo que garantiza que nadie renuncie. Mientras tanto, en lo más alto de la AFA y de la política argentina, el silencio es ensordecedor ante unas acusaciones que, de probarse, marcarían un punto de inflexión en la historia institucional del deporte más popular del país.




