La Bombonera está a punto de vibrar con una nueva adquisición. Marino Hinestroza, el extremo colombiano de 23 años procedente de Atlético Nacional, se convierte en el primer refuerzo oficial del Boca de Juan Román Riquelme para la temporada.
El jugador, cuyo traspaso se cerró por una cifra cercana a los cinco millones de dólares, ha desatado una ola de elogios desde Colombia y llega con la misión clara de aportar la velocidad y el desequilibrio que el equipo ha estado buscando. Según TyC.
El interés de Riquelme en el talento colombiano no es nuevo; seguía de cerca su trayectoria desde mediados de 2024. Ahora, tras intensas negociaciones, Hinestroza firmará un contrato por cuatro años y buscará conquistar a la exigente hinchada xeneize con su juego directo y arrollador.
Un futbolista de pura velocidad y determinación
Según los expertos que lo han visto de cerca, las virtudes de Hinestroza se pueden resumir en potencia y determinación. Diego Mazo, su asistente técnico en Atlético Nacional, lo describió sin dudar como «un jugador espectacular. Rápido, fuerte, potente». Su mayor arma es el uno contra uno, una capacidad para desbordar por las bandas que se ha convertido en una necesidad prioritaria para el ataque de Boca.
Aunque su posición natural es extremo derecho y su pierna hábil es la misma, tiene la costumbre de cerrar hacia el centro para sorprender con remates de zurda, añadiendo un factor imprevisible a su juego. Marcelo Delgado, dirigente de Boca, lo definió simplemente como «un jugador interesante, rápido y hábil».
Una personalidad fuerte para el desafío grande
Más allá de sus cualidades técnicas, Hinestroza llega con un carácter que ha generado tanto expectativa como debate. Él mismo se ha definido públicamente como «deshumilde y arrogante», aclarando que asocia esa actitud con la ambición necesaria para ganar.
Sin embargo, quienes lo conocen en el vestuario destacan su profesionalismo. «Es una persona espectacular para trabajar en el día a día, siempre interesado en crecer», aseguró Mazo, quien también elogió su conducta: «Tiene un comportamiento de diez puntos, escucha, se cuida». Javier Gandolfi, su ex entrenador, confía en que «tiene la cabeza para jugar en Boca».
Balance y expectativas: ¿puede llenar un vacío?
Con 84 partidos en Atlético Nacional, donde anotó 11 goles y dio 14 asistencias, Hinestroza no llega con la etiqueta de un goleador neto, sino de un creador y desequilibrador constante. Su perfil de juego ha llevado a varios analistas a compararlo con Sebastián Villa, un jugador cuya ausencia y características similares Boca no ha logrado reemplazar.
El desafío, sin duda, es monumental. Deberá adaptarse rápidamente a la presión de La Bombonera y a una liga de características muy diferentes. Su juventud, su ambición y esa velocidad explosiva que tanto sedujo a Riquelme son sus principales credenciales para intentar convertirse en un ídolo y ayudar a Boca a pelear por los títulos más importantes.




