El proyecto de ley modifica la normativa vigente y crea un régimen de «Ficha Limpia Pesquera». La iniciativa llega en medio de la pelea del gobernador con el sector y tras la ruptura del bloque oficialista. El sector anticipa una «ola de amparos».
El gobierno de Ignacio Torres activó el «modo contención» en las últimas horas, con una serie de reuniones políticas para frenar la sangría en el bloque oficialista y ordenar la relación con el sector pesquero, pero al mismo tiempo envió a la Legislatura un proyecto de alto voltaje: la reforma de la Ley de Pesca, que otorga mayores facultades al Ejecutivo para otorgar y, sobre todo, quitar permisos de pesca.

Según La Tecla Patagonica, el Proyecto de Ley Nº 005/2026 busca transformar de raíz la Ley IX Nº 157, conocida como la «Ley de Política de Desarrollo Pesquero Sustentable». La iniciativa, a la que tuvo acceso La Tecla Patagonia, incluye la creación de un Régimen de Ficha Limpia Pesquera.
El contexto: pelea abierta con el sector y ruptura en el bloque
La reforma no puede analizarse sin tener en cuenta el enfrentamiento que viene teniendo el gobierno de Torres con los empresarios y la dirigencia de la Flota Amarilla. Una demostración de fuerza en medio de un mar súper picado.

En las últimas 48 horas se produjeron movimientos significativos:
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El gobernador le pidió la renuncia a Andrés Pedro Arbeletche, secretario de Pesca.
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Se produjo la ruptura en el bloque de diputados oficialistas, con la salida de Sergio González(hermano del presidente de la CAFACH) y Mariela Tamame (ladera del intendente de Rawson, Damián Biss).
En ese contexto, se activó el «modo contención»: el jueves, el vicegobernador Gustavo Menna reunió a Biss y Torres; el viernes, el jefe de Gabinete Guillermo Aranda juntó a los catorce diputados que ahora conforman el bloque para evitar nuevas fugas; y en simultáneo, Torres encabezó un encuentro comarcal con intendentes en la Cordillera.

Qué dice la reforma: más poder para el Ejecutivo
El proyecto de ley busca modificar varios artículos de la Ley IX Nº 157 «para aportar mayor precisión y efectividad a las razones de suspensión y revocación, normar con exactitud la inactividad de las autorizaciones y potenciar las competencias de la entidad reguladora».

El punto central es la ampliación de las facultades del Ejecutivo para otorgar y quitar permisos. «El gobierno provincial tiene el deber de velar por que el acceso a este recurso vital quede en manos de entidades que cumplan con sus deberes tributarios y exhiban historiales alineados con el bien común», dice el texto entre los argumentos.
Ficha Limpia Pesquera: el nuevo filtro
La iniciativa añade un nuevo Capítulo XVI que establece el Régimen de Ficha Limpia Pesquera, por el cual «se requiere una revisión anticipada de antecedentes fiscales y administrativos para la entrega, prórroga o cesión de permisos, cupos y permisos pesqueros».

El sector no objeta mayormente este punto, aunque sostienen que debería ser una norma más amplia (para petroleros, constructoras, contratistas del Estado) si realmente quiere avanzarse contra la corrupción en la provincia.
La reacción del sector: «ola de amparos»
La modificación de la norma no es bien recibida desde el sector pesquero, que entiende que de prosperar se estarían vulnerando varios derechos adquiridos. Fuentes del sector adelantaron que podría llegar una «ola de amparos» judiciales si la ley se aprueba en estos términos.

El punto más controversial es, sin duda, la ampliación de las facultades para la quita de permisos, que hasta ahora estaba mucho más acotada.
Lo que viene: negociación o tormenta
Con el proyecto ya en la Legislatura, el gobierno de Torres deberá ahora gestionar los votos para su aprobación en un contexto de bloque oficialista diezmado y con el sector pesquero en pie de guerra. Las reuniones de los últimos días apuntaron a contener daños y evitar nuevas fugas, pero la reforma abre un nuevo frente de conflicto.

En este mar revuelto de reformas, rupturas y reuniones, Torres navega con el timón firme, pero el oleaje del sector pesquero y las internas partidarias prometen más tormentas. La pregunta es si las palabras de los últimos días se traducirán en acciones que calmen las aguas o si, por el contrario, el temporal recién comienza.





