Puerto Pirámides colmado de turistas durante el último fin de semana.
Puerto Pirámides vivió un fin de semana de afluencia turística excepcional que superó ampliamente las previsiones municipales y obligó a desplegar operativos especiales para garantizar la circulación, la seguridad y el funcionamiento de los servicios básicos en la localidad.
Ingresos saturados y medidas de emergencia
El intendente Jorge Perversi confirmó que el domingo se registró uno de los picos de concurrencia más altos de los últimos años. En diálogo radial explicó que se formaron filas de hasta siete kilómetros para ingresar a la villa, una situación que volvió impracticable el esquema habitual de cobro en el acceso.
Ante ese escenario, las autoridades resolvieron levantar de manera temporal la barrera de ingreso para descomprimir el tránsito y reducir riesgos sobre la traza vial. La decisión buscó evitar mayores complicaciones en la circulación, según relató el jefe comunal. La información fue brindada durante una entrevista en el programa El Quinto Poder, según #La17.
Operativo extendido y controles de seguridad
La fuerte presión turística también se reflejó en los márgenes de la ruta, donde se observaron vehículos estacionados por más de un kilómetro en la subida de acceso. A pesar del nivel de ocupación, no se registraron incidentes graves.
Durante la jornada, el personal de Tránsito municipal trabajó hasta altas horas de la noche junto a efectivos de la Policía del Chubut y agentes de la comisaría local. El operativo se extendió casi 48 horas e incluyó refuerzos de guardafaunas, guardavidas, bomberos voluntarios, Defensa Civil y organismos de Seguridad Vial provincial y nacional.
Perversi confirmó que se produjo un siniestro vial menor sobre la Ruta 2, sin consecuencias de gravedad, y remarcó que los controles se intensificaron, especialmente ante la detección de conductores alcoholizados. “Todo lo que se hace es para garantizar la seguridad de la vida y los bienes”, sostuvo.
Servicios exigidos al máximo y camping completo
El impacto del aluvión de visitantes también se sintió en los servicios básicos. El intendente aseguró que no hubo faltantes de agua, aunque sí inconvenientes puntuales vinculados a instalaciones internas. Destacó el trabajo de la Secretaría de Infraestructura y de la Dirección General de Servicios Públicos, que sostuvieron el abastecimiento mediante camiones.
En el camping municipal, la ocupación ya estaba completa hasta el 20 de enero y con reservas proyectadas para el resto del mes. Para ese sector, el municipio contrató camiones privados que reforzaron el suministro de agua, anticipándose a los días de mayor demanda.
Debate por el acceso al mirador
Otro de los puntos abordados fue la posible restricción de acceso al mirador, una medida que genera preocupación en el sector turístico. Perversi, integrante del directorio de la Administración Península Valdés, señaló que se trata de una decisión sensible que impacta en la experiencia de los visitantes y que debería tratarse con mayor diálogo, por el valor histórico y simbólico del lugar.




