La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos ha desatado una oleada de críticas y preocupaciones en los líderes mundiales y organismos internacionales.
Desde las Naciones Unidas hasta la Unión Europea y potencias como Rusia y China, la comunidad internacional cuestiona la acción militar, advirtiendo sobre un «precedente peligroso» para el derecho internacional y la estabilidad global. Según LA NACION.
Reacción europea: cautela y defensa del orden jurídico
La Unión Europea y sus principales líderes han adoptado una postura cautelosa y equilibrada, subrayando la necesidad de respetar el derecho internacional. Aunque criticaron el régimen de Maduro, llamaron a la moderación.
La alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, pidió «moderación» y recordó que la UE «ha declarado repetidamente que Maduro carece de legitimidad». Insistió en que, en toda circunstancia, «deben respetarse los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas».
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, declaró que la UE apoya al pueblo venezolano y una «transición pacífica y democrática», siempre que cualquier solución respete el derecho internacional.
Francia fue uno de los países más críticos de la región. Su ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, sostuvo que la operación «viola el principio de no uso de la fuerza» que sustenta el derecho internacional y alertó de que tendrá «graves consecuencias para la seguridad mundial».
Apoyos incondicionales: Israel e Italia respaldan a Trump
Mientras la mayoría expresaba reservas, Israel e Italia fueron los aliados occidentales más explícitos en su apoyo a la operación estadounidense.
El gobierno de Israel, a través de su canciller Gideon Saar, celebró «la eliminación del dictador que lideró una red de drogas y terrorismo» y espera que «la democracia regrese al país». Saar felicitó al presidente Trump, a quien definió como «líder del mundo libre».
Por su lado, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, consideró «legítima» la intervención como defensa contra el narcotráfico, precisando que la acción militar no es la mejor vía para acabar con dictaduras. Meloni, aliada de Trump, reiteró el apoyo a una transición democrática en Venezuela.
Críticas contundentes: la ONU, Rusia y China advierten sobre las consecuencias
Las reacciones más duras y de mayor peso geopolítico provinieron de las Naciones Unidas y las potencias rivales de Estados Unidos.
El secretario general de la ONU, António Guterres, declaró que la operación constituye un «precedente peligroso» y expresó su preocupación porque «el derecho internacional no haya sido respetado». Hizo un llamado a entablar un diálogo inclusivo en el país.
Rusia calificó los hechos de «agresión militar» y solicitó aclaraciones inmediatas a Washington. Su ministerio de Exteriores declaró que «los pretextos utilizados para justificar tales acciones son infundados».
China se declaró «profundamente conmocionada» y condenó el «uso descarado de la fuerza». Pekín acusó a Estados Unidos de violar gravemente el derecho internacional e infringir la soberanía de Venezuela.
Un llamado regional a la paz
En América Latina, donde las reacciones han sido mayoritariamente negativas, destacó la oferta de mediación de España. El gobierno de Pedro Sánchez se ofreció para actuar como intermediario en la crisis, llamando a la «desescalada» y a una solución pacífica.
La reacción global deja claro que, más allá de las opiniones sobre el gobierno de Maduro, existe una amplia alarma por los métodos empleados. La comunidad internacional se enfrenta ahora a la tarea de gestionar las consecuencias de una acción que muchos consideran un punto de inflexión en las normas que rigen el orden internacional, con implicaciones impredecibles para conflictos en otras partes del mundo.




