La detención de Nicolás Maduro en Estados Unidos marcó un hecho sin precedentes para la política regional.
El expresidente venezolano pasó su primera noche detenido en Brooklyn, Nueva York, luego de una sorpresiva operación militar estadounidense que derivó en su captura y traslado fuera de Venezuela. El episodio abrió un nuevo escenario de tensión internacional, con Washington anunciando que asumirá el control operativo del país caribeño. Según Noticias Argentinas.
Nicolás Maduro preso en Nueva York tras una operación militar relámpago
Nicolás Maduro amaneció detenido en una celda del Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, tras ser capturado durante la madrugada del sábado 3 de enero. Las imágenes de su llegada a suelo estadounidense se viralizaron rápidamente, en especial un video donde, esposado y escoltado por efectivos federales, lanzó una frase irónica ante las cámaras: “Good night! Happy New Year!”.
El mandatario venezolano enfrenta cargos por narcotráfico y terrorismo en una corte federal de Estados Unidos. La detención se produjo luego de una operación militar que incluyó bombardeos estratégicos sobre Caracas, en el marco de una acción que Washington calificó como “necesaria para la seguridad regional”.
Trump confirmó que EE. UU. asumirá el control de Venezuela
El presidente estadounidense Donald Trump confirmó públicamente que las fuerzas federales de su país asumieron el mando operativo de Venezuela. El objetivo declarado es garantizar la seguridad interna y asegurar el flujo energético, especialmente el vinculado al petróleo.
Entre los principales anuncios, Trump detalló:
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Regreso de petroleras estadounidenses: Washington incentivará inversiones por “miles de millones de dólares” para recuperar la infraestructura energética venezolana.
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Reservas estratégicas en la mira: Venezuela concentra cerca del 17 % de las reservas mundiales de crudo, un recurso clave que Estados Unidos busca normalizar tras años de sanciones y caída productiva.
Incertidumbre política y tensión internacional tras la caída de Maduro
Pese a la captura de Maduro, el escenario político en Caracas continúa siendo caótico. Mientras Trump sugirió que su gabinete gobernará en coordinación con sectores de la oposición venezolana, el Tribunal Supremo de Justicia del país resolvió que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma la presidencia de forma inmediata.
La reacción internacional fue dispar. Rusia, China, Irán y Cuba reclamaron la “liberación inmediata” de Maduro, denunciando una violación a la soberanía venezolana. En contraste, en distintas capitales del mundo miles de exiliados venezolanos celebraron el fin del liderazgo chavista, que se extendió durante 18 años en el poder.
La primera noche de Nicolás Maduro preso en Nueva York simboliza un quiebre profundo en la historia reciente de Venezuela. Mientras Estados Unidos avanza con un control inédito sobre el país y la comunidad internacional se divide, el futuro político y económico venezolano permanece envuelto en una incertidumbre total.




