Horas después de que el presidente estadounidense anunciara un alto al fuego «energético», Moscú lanzó una ofensiva con drones y misiles sobre regiones fronterizas.
En un nuevo golpe a la frágil diplomacia internacional, Rusia lanzó un masivo ataque aéreo contra Ucrania durante la noche del jueves al viernes, apenas horas después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un supuesto acuerdo verbal con Vladimir Putin para detener los bombardeos.
Según el balance de la Fuerza Aérea ucraniana, las fuerzas rusas dispararon un misil balístico y 111 drones de largo alcance, en una ofensiva que parece contradecir directamente los anuncios de tregua. Según Deutsche Welle.
Un ataque masivo que pone a prueba la «tregua energética»
El ataque, descrito por las autoridades ucranianas, tuvo como blanco principal regiones fronterizas con Rusia y zonas cercanas al frente de combate. La defensa aérea ucraniana logró interceptar y neutralizar 80 de los drones, mientras que otros 25, junto con el misil balístico, impactaron en al menos quince ubicaciones del país, cuyos detalles no fueron especificados de inmediato. Las imágenes que circularon desde el terreno, como las de la localidad de Vilniansk, en la región de Zaporiyia, mostraban viviendas completamente destruidas y a sus habitantes, muchos de ellos ancianos, siendo evacuados.
Este movimiento militar ocurre en un contexto climático extremo. Trump había justificado su pedido de tregua argumentando un «frío extraordinario» pronosticado para los próximos días en Ucrania, con temperaturas que podrían caer por debajo de los -25°C en Kiev. La idea, presentada como una «tregua energética», buscaba evitar que nuevos ataques a la infraestructura dejaran a millones de personas sin calefacción y electricidad en plena ola polar.
La reacción de Zelenski y la sombra sobre las negociaciones
La rápida sucesión de eventos —el anuncio de Trump seguido por el ataque ruso— generó confusión y puso en duda la efectividad de los canales diplomáticos. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, había agradecido previamente la iniciativa de Trump y expresó su esperanza de que condujera a un cese de los ataques. Zelenski reveló que la posibilidad de esta tregua se había discutido durante los contactos trilaterales de paz entre ucranianos, rusos y estadounidenses celebrados la semana pasada en Emiratos Árabes Unidos, con una nueva ronda prevista para este domingo.
El ataque de anoche no solo causa más muerte y destrucción en Ucrania, sino que también lanza una sombra de escepticismo sobre el proceso de negociación. Demuestra la profunda brecha entre los anuncios diplomáticos y la realidad en el campo de batalla, y plantea serias dudas sobre la capacidad —o la voluntad— de Rusia de respetar cualquier acuerdo, incluso uno de alcance limitado y humanitario como el propuesto por Trump. Los próximos días, con el frío extremo y la nueva ronda de conversaciones, serán cruciales para medir el verdadero peso de la palabra de Moscú.




