La Casa Blanca ha dado un paso decisivo en su estrategia para Oriente Medio con el anuncio de una Junta Ejecutiva Internacional
Este organismo tendrá la responsabilidad directa de supervisar las fases críticas del alto el fuego en la Franja de Gaza, buscando transformar el enclave tras meses de hostilidades. Según la información difundida por el medio C5N, el presidente Donald Trump designó a figuras de peso político y económico para integrar este consejo, que operará como el brazo ejecutor del ambicioso plan de paz de 20 puntos propuesto por su administración.
Un equipo de alto nivel para la estabilización regional
La nueva «Junta de Paz» cuenta con nombres de relevancia global. Entre los miembros fundadores destacan el secretario de Estado, Marco Rubio, y el exprimer ministro británico, Tony Blair. La inclusión de Blair aporta una cuota de experiencia diplomática europea, mientras que Rubio representa la línea dura y estratégica de Washington.
Acompañando a estas figuras, el consejo suma al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno de Trump y pieza clave en los anteriores Acuerdos de Abraham. La estructura se completa con perfiles técnicos y financieros de primer orden: el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; el director de Apollo Global Management, Marc Rowan; y el asesor presidencial Roberto Gabriel.
Este grupo de siete líderes no solo tendrá un rol consultivo, sino que cada uno gestionará carteras específicas que incluyen desde la reconstrucción de infraestructura hasta la atracción de inversiones masivas y la creación de un nuevo esquema de gobernanza para Gaza.
Desmilitarización y reconstrucción: los ejes del plan
El objetivo central de la Junta es garantizar que Gaza transite del conflicto hacia el desarrollo económico. Según los lineamientos de la Casa Blanca, el órgano deberá movilizar recursos internacionales y asegurar la rendición de cuentas en cada etapa. Para la gestión operativa en el terreno, se ha nombrado al diplomático búlgaro Nickolay Mladenov como alto representante, aprovechando su vasta experiencia previa como coordinador de la ONU en la región.
En el aspecto de seguridad, el plan es tajante respecto a la desmilitarización de Hamás. Para ello, se establecerá la Fuerza Internacional de Estabilización (ISF), bajo el mando del comandante de operaciones especiales Jasper Jeffers. Este contingente, que funcionará bajo el paraguas de la ONU, será el encargado de mantener el orden y certificar que el enclave no vuelva a convertirse en un foco de amenazas militares.
El camino hacia la «Nueva Gaza»
La Casa Blanca subrayó que esta junta será el motor para cumplir con los puntos del plan presidencial, orientados a la estabilización a largo plazo. Con la participación de líderes del sector financiero como Banga y Rowan, el enfoque de Trump parece virar hacia un modelo de «paz a través de la prosperidad», donde la movilización de capital privado y público sea el incentivo principal para sostener el cese del fuego.




