El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el 14 de enero de 2026, que según fuentes confiables, la violencia en Irán había disminuido.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump destacó que la «matanza en Irán ha cesado» y que no existen planes para ejecutar a los detenidos. Sin embargo, indicó que Estados Unidos continuará observando la situación de cerca y no descartó la posibilidad de intervenir si la represión en Irán sigue escalando. Según DW.
Irán y la represión a las protestas: ¿fin de la violencia?
En un contexto de manifestaciones masivas contra el régimen teocrático iraní, Trump expresó que había recibido información de que las autoridades iraníes habían cesado la represión más violenta. Según el mandatario, no hay planes inminentes de ejecución de manifestantes, una preocupación que había generado alarma en la comunidad internacional.
A pesar de las palabras tranquilizadoras de Trump, activistas de derechos humanos siguen denunciando la brutalidad del régimen. Según el grupo noruego Hengaw, la ejecución de Erfan Soltani, un manifestante detenido, fue pospuesta el 13 de enero, aunque persisten los temores de ejecuciones sumarias en los próximos días. El ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, por su parte, negó rotundamente que se llevaran a cabo ejecuciones, asegurando que «ni hoy ni mañana» se ejecutarán manifestantes.
La presión internacional y la amenaza de intervención militar
Las protestas en Irán, que comenzaron a fines de 2025 debido al aumento de los precios de productos básicos, se han transformado en un rechazo generalizado al régimen de Alí Jamenei. Trump ha intensificado sus amenazas de intervenir militarmente para frenar la represión. Sin embargo, la respuesta de Irán ha sido clara: el país advierte que atacará bases militares estadounidenses en la región si Estados Unidos decide intervenir.
Además, el enfrentamiento diplomático se ha intensificado. Qatar evacuó parcialmente la base estadounidense Al Udeid, una de las más importantes en el Medio Oriente, ante el temor de represalias iraníes. Mientras tanto, las autoridades iraníes continúan reprimiendo las manifestaciones con severidad, lo que ha generado una condena internacional generalizada.
El balance de víctimas y la respuesta de los países del G7
Las cifras sobre las víctimas de la represión siguen siendo alarmantes. Según la ONG Iran Human Rights (IHR), más de 3.400 personas han muerto en las protestas, y más de 10.000 han sido detenidas. No obstante, las autoridades iraníes aún no han proporcionado un balance oficial, lo que aumenta la preocupación internacional.
En este contexto, la respuesta de la comunidad internacional ha sido contundente. El G7, compuesto por las principales economías del mundo, ha expresado su «profunda alarma» por la brutalidad de las fuerzas iraníes. La ONU, por su parte, convocó a una sesión del Consejo de Seguridad para discutir la situación, mientras que países como el Reino Unido y España han tomado medidas diplomáticas, como el cierre temporal de embajadas y la evacuación de ciudadanos.
El futuro de Irán: ¿una intervención a la vista?
Si bien la violencia parece haber disminuido en las últimas horas, según las autoridades iraníes, muchos analistas señalan que la situación sigue siendo extremadamente volátil. Las protestas en Irán no solo son una manifestación contra el aumento del costo de vida, sino también un rechazo profundo al régimen dictatorial que ha gobernado el país durante más de 40 años. Con un liderazgo internacional dividido y la posibilidad de una intervención militar de EE. UU. en el horizonte, el futuro de Irán sigue siendo incierto.
La situación en Irán sigue siendo una de las más tensas y preocupantes del ámbito internacional. Mientras que Donald Trump afirma que la violencia ha cesado, la realidad sobre el terreno es compleja, y las tensiones siguen escalando. La comunidad internacional sigue de cerca los desarrollos, y la posibilidad de más sanciones o intervenciones permanece en el aire.




