Escuela 58 de El Coihue: suspenden el cese de un cargo docente.
La comunidad educativa de la Escuela N.º 58, ubicada en el paraje El Coihue, ejido de Epuyén, recibió una noticia que trae alivio pero no detiene el conflicto. Tras una serie de manifestaciones y gestiones, se confirmó que el Ministerio de Educación dejó sin efecto la medida que disponía el cese de un cargo docente en la institución. Sin embargo, los padres y maestros advirtieron que esta resolución es solo un paso en una larga lista de demandas estructurales que afectan el derecho a la educación en la ruralidad.
El anuncio fue recibido como un triunfo de la organización vecinal. Según Info Chucao, a pesar de que se haya dado marcha atrás con el recorte de personal, la comunidad ratificó que el reclamo sigue abierto debido a graves deficiencias en la matrícula de niños que quedan fuera del radio escolar y la falta de respuestas a problemas que arrastran desde hace años. Las familias exigen conocer el informe técnico que fundamentó el intento inicial de suprimir el cargo para entender qué criterios se aplican sobre una escuela rural con orientación artística.
Precariedad edilicia y falta de espacios adecuados
Uno de los puntos más críticos expuestos por la comunidad es la situación de infraestructura, que ha llegado a niveles de improvisación alarmantes. Las familias denunciaron que la ampliación del edificio es una promesa incumplida que data de hace más de una década. Esta carencia ha forzado a que el nivel inicial deba funcionar en casas particulares de los docentes, ante la falta de un jardín de infantes propio.
Además, el funcionamiento interno de la primaria refleja el hacinamiento: «algunas aulas fueron pensadas como oficinas de dirección» y la biblioteca, junto con el archivo institucional, debieron ser relocalizados en el pasillo central por falta de metros cuadrados. La Escuela 58 tampoco cuenta con un Salón de Usos Múltiples (SUM), lo que impide realizar actos escolares, actividades recreativas o educación física durante los crudos meses de invierno o bajo las inclemencias climáticas habituales de la cordillera.
Desafíos en contextos de emergencia ígnea
El reclamo también pone la lupa sobre la modalidad de enseñanza durante las crisis ambientales que afectan a la zona. Ante los constantes incendios forestales en la región, las autoridades suelen disponer la virtualidad como alternativa, una medida que la comunidad educativa rechaza por ser inviable en el contexto rural. Las limitaciones de conectividad y recursos tecnológicos en El Coihue hacen que las clases virtuales profundicen la brecha educativa.
Por ello, exigen un protocolo de emergencia que contemple alternativas presenciales seguras o planes de contingencia reales. Asimismo, señalaron que el patio de la escuela sigue siendo de piedras, lo que representa un riesgo para la seguridad de los alumnos y dificulta cualquier tipo de juego o esparcimiento.
Una escuela que crece a pesar de las limitaciones
A pesar de los obstáculos, la institución sigue siendo la opción elegida por un número creciente de familias de la comarca. Desde la Escuela 58 remarcaron que el establecimiento «funciona» y su matrícula se expande, lo que contradice cualquier intento de achique estatal bajo criterios puramente administrativos.
La suspensión del cese del docente fue celebrada, pero los padres fueron claros: «la lucha continúa». El objetivo final es lograr que el Estado garantice las condiciones edilicias y pedagógicas que una comunidad rural en crecimiento merece, transformando el edificio actual en un espacio digno que ya no dependa de la improvisación para educar.




