Desastre en Epuyén: cien casas destruidas por incendios forestales.
La Comarca Andina atraviesa una de las crisis habitacionales y ecológicas más profundas de su historia reciente. El avance implacable de las llamas ha transformado el mapa de la región, dejando a su paso un rastro de cenizas donde antes abundaba el bosque nativo.
Con un saldo que ya supera el centenar de viviendas afectadas, la comunidad local se enfrenta al desafío de reconstruir no solo sus hogares, sino también su identidad en un entorno natural que ha quedado irreconocible tras el paso del fuego.
Un balance devastador para la Comarca Andina
El intendente de Epuyén, José Contreras, trazó un diagnóstico sombrío sobre el estado actual de la localidad tras el impacto de los focos ígneos. Al contabilizar los daños de la temporada pasada y los siniestros registrados en lo que va de este 2026, la cifra de unidades habitacionales perdidas asciende a más de 100. Según Rio Negro, el panorama es crítico ya que el funcionario aseguró que «ya no queda una montaña con verde natural, solo queda el pueblo», describiendo una transformación radical del paisaje patagónico que afecta directamente el ánimo de los vecinos y el ecosistema local.
El alivio climático y la emergencia habitacional
Si bien las recientes precipitaciones han brindado una tregua necesaria para que los brigadistas puedan enfriar los puntos calientes y trabajar con mayor previsibilidad, el daño ya está hecho. Solo durante este año, se confirmó que 37 familias perdieron sus techos en Epuyén, sumándose a las pérdidas sufridas en localidades vecinas como El Hoyo, El Maitén y Cholila. «Son dos catástrofes seguidas», definió Contreras, remarcando que se trata de un escenario de emergencia continua que requiere una respuesta inmediata por parte de las autoridades provinciales y nacionales.




