El gobernador de Chubut apuntó contra los diputados que abandonaron el oficialismo para formar un bloque propio.
El gobernador de Chubut, Ignacio ‘Nacho’ Torres se refirió a la fractura del bloque «Despierta Chubut» y apuntó contra los legisladores que se opusieron a la reforma de la Ley de Pesca. «Es sano que se sinceren y armen su propio bloque», disparó.
En un clima de alta tensión política, el gobernador Ignacio «Nacho» Torres rompió el silencio tras la reciente fractura de su bloque en la Legislatura provincial. La salida de varios diputados de la bancada oficialista se precipitó tras el envío de proyectos para las sesiones extraordinarias, con el foco puesto en la transparencia de los recursos pesqueros.
El eje del conflicto: La Pesca
El mandatario provincial fue tajante al vincular la ruptura con intereses económicos específicos. Según Torres, el quiebre se produjo cuando el Ejecutivo propuso recuperar facultades sobre la administración de la pesca para que los beneficios «sean para toda la comunidad y no para unos pocos vivos».
«Algunos creen que con plata se puede comprar todo: diputados, jueces… pero la gente no es tonta», afirmó el gobernador en un mensaje directo a los sectores empresarios que, según su visión, operan sobre el Poder Legislativo.
«Sinceramiento» legislativo
Lejos de mostrarse preocupado por la pérdida de números en su bloque original, Torres calificó el movimiento como una oportunidad de «higiene» parlamentaria.
Disciplina parlamentaria: El gobernador señaló que es preferible tener un bloque cohesionado que uno donde se traben proyectos clave por intereses externos.
Identidad de bloques: Con ironía, sugirió que los legisladores salientes deberían llamar a su nueva bancada «el bloque de la flota amarilla», diferenciándolos de quienes, según él, defienden los intereses de la provincia.
Un mensaje a la transparencia
Torres cerró su declaración ratificando el rumbo de su gestión frente a los recursos naturales. Aseguró que no dará marcha atrás con las auditorías y las reformas en el sector pesquero, advirtiendo que «la política de cara a la gente» es innegociable frente al lobby empresarial.




