Acuerdo Mercosur-UE: el Senado dictaminó y se encamina a la sanción.
La Cámara de Senadores dio un paso decisivo este miércoles para la integración comercial de la Argentina con el mundo. En una reunión de la comisión de Relaciones Exteriores, el oficialismo y la oposición dialoguista lograron emitir un dictamen de mayoría que deja al tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea listo para ser tratado y, previsiblemente, convertido en ley la próxima semana.
La velocidad del trámite parlamentario responde a la estrategia del Poder Ejecutivo de posicionar al país como el primer socio regional en ratificar el convenio, buscando ventajas competitivas en el reparto de cuotas de exportación.
Reconfiguración política y el regreso de Paoltroni
La jornada legislativa estuvo marcada por el retorno formal del senador formoseño Francisco Paoltroni a las filas del oficialismo. Tras haber sido apartado del bloque de La Libertad Avanza tiempo atrás, el legislador retuvo la presidencia de la comisión estratégica, desde donde impulsó el despacho que obtuvo 14 de las 19 firmas posibles. Según Infobae, mientras la Cámara alta activaba esta agenda de sesiones extraordinarias, se cristalizaba una fractura en el interbloque kirchnerista, con sectores del peronismo federal sumándose a la actividad de la comisión y diferenciándose de la postura de rechazo del cristinismo más duro.
Claves económicas y geopolíticas del tratado
Durante las disertaciones, el secretario de Relaciones Internacionales de Cancillería, Fernando Brun, presentó proyecciones optimistas sobre el flujo comercial, que hoy ronda los u$s 9.000 millones. El funcionario destacó que convenios similares en Chile o México permitieron crecimientos de intercambio superiores al 200% en dos décadas. Respecto a las críticas sobre el impacto en la industria nacional, se aclaró que existen «plazos de adecuación competitiva» y períodos de desgravación diferenciados que protegerán a los sectores más sensibles.
Un debate sin margen para modificaciones
A diferencia de los proyectos de ley convencionales, el acuerdo internacional no puede sufrir cambios en su articulado: el Senado debe validarlo o rechazarlo en su totalidad. Este esquema simplifica la discusión técnica pero eleva la tensión política. Desde la Unión Cívica Radical (UCR), senadores como Maximiliano Abad calificaron al convenio como una «política de Estado trascendental» para las próximas décadas. Por otro lado, la senadora Belén Monte de Oca resaltó que el texto respeta explícitamente la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, un punto sensible que fue blindado durante las negociaciones con Bruselas.
Con el dictamen ya firmado, se espera que el recinto sesione el próximo miércoles para otorgar la sanción definitiva, en sintonía con los movimientos de Brasil y Uruguay, que también aceleran sus procesos parlamentarios internos.




