Advertencia oficial: quitarían personerías por el paro de transporte.
El conflicto entre el Gobierno Nacional y los gremios del transporte ha llegado a un punto de máxima tensión en las vísperas del paro general convocado por la CGT. El Ministerio de Capital Humano, bajo la órbita de Sandra Pettovello, lanzó una dura advertencia contra la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y el sindicato de maquinistas de trenes, La Fraternidad. La administración de Javier Milei sostiene que ambas organizaciones se encuentran bajo procesos de conciliación obligatoria vigentes, por lo que cualquier adhesión a la huelga este jueves 19 de febrero será considerada una violación legal pasible de sanciones severas.
Intimación ministerial y el riesgo de la personería gremial
A través de la Secretaría de Trabajo, el Ejecutivo notificó formalmente a las cúpulas sindicales que deben abstenerse de realizar cualquier medida de fuerza. Según Infobae, desde la cúpula nacional explicaron que la pérdida de la personería es la pena máxima, aunque aclararon que se trata de un proceso administrativo y judicial que suele ser extenso. No obstante, advirtieron que el primer paso ante el incumplimiento será la aplicación de multas económicas de gran magnitud, para luego avanzar, a través de la gestión de Julio Cordero, en el pedido de cancelación de sus personerías legales si la desobediencia persiste.
El estado de las conciliaciones obligatorias actuales
El nudo del conflicto reside en que ambos gremios ya estaban en una etapa de negociación forzada por conflictos previos. En el caso de la UTA, la conciliación se dictó el pasado 10 de febrero a raíz de un reclamo salarial en el interior del país, estableciendo un plazo de 15 días que aún no ha expirado. Por su parte, La Fraternidad se encuentra bajo el mismo régimen desde el 4 de febrero. Para el Gobierno, estas herramientas legales obligan a las partes a garantizar la prestación normal de los servicios y a retrotraer el conflicto, por lo que el paro general de mañana configuraría un desacato directo a la autoridad laboral.
Impacto en el servicio y la postura de los trabajadores
Pese a las amenazas de sanción, tanto los choferes de colectivos como los maquinistas de trenes han ratificado, hasta el momento, su adhesión a la medida de fuerza de la CGT en rechazo a la reforma laboral. La UTA fundamentó su decisión en la caída estrepitosa del salario real y el deterioro de las condiciones de vida de los choferes, instando a una «defensa colectiva» del sector. De concretarse el paro sin que el Gobierno logre frenarlo, la parálisis será total en las líneas ferroviarias Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín y Belgrano Sur, además de dejar sin colectivos a los principales centros urbanos de todo el territorio argentino.




